“Quise darle voz a las personas sordas”

“Quise darle voz a  las personas sordas”
Por:
  • carlos_olivares_baro

Circula en librerías del país el más reciente libro de Diego Enrique Osorno (Monterrey, 1980), Un vaquero Cruza la frontera del silencio, crónica-novelada que  se centra en el proceso de unificación de México y Estados Unidos en la franja fronteriza, a través de la vida de Gerónimo González Garza, sujeto sordo protagonista de los tránsitos entre ambas naciones, quien es silenciado por los ‘acciones mediáticas’, cuyo interés es mostrar otras ‘realidades’.

“Encontré en este relato, la discapacidad, el valor de la aceptación y lo que un contexto puede ayudar u obstaculizar la vida de una persona. Un joven mexicano sordomudo que cruzó la frontera México-Estados Unidos en 1969, no sólo para salir de la pobreza sino para vivir intensamente la vida de aquella época, es el protagonista del relato: me gusta clasificarlo como crónica-biográfica”, comentó para La Razón el autor del muy comentado reportaje Slim. Biografía del mexicano más rico del mundo (2015).

¿No hay elementos de ficción en este nuevo libro suyo? En realidad es una reedición: fue publicado originalmente por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, en una impresión institucional restringida;

subsiguientemente apareció en Italia. Penguin Random House lo edita ahora y lo comercializa en los países de habla hispana.   No es ficción en sentido estricto, sino la historia de vida de Gerónimo González Garza, quien nace con sordera y en su niñez y juventud labora en la plantación de su padre. Hasta que decide irse ilegalmente a Estados Unidos.

¿Y cómo es su vida en la Unión Americana? Tránsito azaroso: durante algunos años recorre buena partes de la geografía de Estados Unidos. Conoce años después, en Georgia, Atlanta, a quien sería su esposa, una estadunidense con estudios universitarios, sorda como él.

¿Exploración de la violencia en la frontera norte? Gerónimo retorna en 2008 a México, para ocuparse del rancho de su padre, que se encuentra desatendido por falta de capital. Recién llegado, advierte que lo que fue propiedad familiar se encuentra en la espiral de ‘una zona de guerra’: dos organizaciones de narcotraficantes en pugna (Cartel del Golfo y los Zetas) contienden por dominar el territorio.

¿Heroísmo de su protagonista enfrentado a una violencia sin control? Por ahí va, quizás, la tesis de esta crónica. Por un lado, la dedicación de Gerónimo por echar a andar el rancho, levantarlo para que sea productivo y, al mismo tiempo, se da cuenta de la violencia en la frontera noreste del país. Zona en que se vive en una suerte de ‘sordera y silencio’ en relación de la tragedia que allí acontece. Bosquejo de la discriminación hacia los sordos que emigran a Estados Unidos, y también la descripción de la frontera que cruzan, ambas cargadas de intimidación. Trato de ser sutil con el fin de sensibilizar al lector.

¿Por qué se ha clasificado este libro dentro del ‘periodismo infrarrealista’? Quise darle voz a las personas sordas y a una zona del país que está en silencio, que ahora tiene todo para hablar, pero no puede. El ‘periodismo infrarrealista’ tiene como principal objetivo narrar la realidad, más allá de la que presentan los medios de comunicación. En ese sentido, existe una ‘realidad mediática’, en la cual siempre son presentados los mismos personajes; pero, hay otros, como Gerónimo González Garza, quienes no tienen presencia en los medios: pero, son reales.