Retratan el pasado prehispánico con muestra de Rivera en Miami

Retratan el pasado prehispánico con muestra de Rivera en Miami
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Las exposiciones de Diego Rivera se siguen reinventando, como hace la muestra Diego, Frida y sus pasiones en Oaxaca, que significa un hito en cuanto a exhibiciones de piezas se refiere, pues comparte con el público 42 bocetos de Diego Rivera, mismos que realizó para retratar el pasado prehispánico de México, visto desde la etapa postrevolucionaria. La muestra se presenta por primera vez en Miami, Florida, en el sur de Estados Unidos.

“Esta muestra es muy importante para Florida porque es la primera vez que hay una exposición de esta envergadura de arte mexicano”, dijo Aarón Saavedra, cónsul general de México en Miami.

Los bocetos fueron elaborados por Rivera en la década de 1920, justo cuando  comenzó a diseñar el Museo Anahuacalli, mismo que  el exponente del muralismo mexicano visualizaba como edificio para albergar su vasta colección de piezas precolombinas, una de las más grandes del país, mismas que fue recolectando desde su regreso de Europa. Rivera, hizo éstos bocetos durante una de sus visitas al  Istmo de Tehuantepec.

“Oaxaca es un estado con mucha riqueza cultural, pero en Tehuantepec se tiene una tradición muy importante, en donde las mujeres llevan parte del gobierno de la ciudad”, apuntó Saavedra.

[caption id="attachment_746106" align="alignleft" width="398"] Foto: Especial[/caption]

En esa época Rivera fue contratado por José Vasconcelos, quien también formó parte del movimiento del muralismo mexicano, y que además era secretario del Ministerio de Educación, y tenía como propósito reivindicar el pasado prehispánico de México e incluirlo en la formación del nuevo proyecto de nación, tras el triunfo de la Revolución Mexicana de 1910.

Los bocetos pertenecen a un cuaderno de viaje del artista y la primera parte de la muestra se construye de grupos y figuras capturando distintas circunstancias, contextos y contrastes entre ellos una escena con la gente del pueblo que está vendiendo sus productos y a la gente de sombrero alto que los compra.

Al centro se observan bocetos en los que el artista va recreando la figura humana a partir de un par de líneas y de figuras geométricas y se va viendo la progresión hacia figuras con un poco más de detalles.

Una sección de retratos permite observar los contrastes que manejaba Rivera con mujeres y hombres jóvenes y adultos, otra sección muestra obras más terminadas, como Tehuana con Canasto, Paisaje del Istmo, Paisaje con Chozas y Mujer de Tehuantepec, entre otras.

Si bien en el momento en que Rivera realiza los bocetos en 1922 todavía no estaba casado con Frida (se casan en 1929) ,esta mujer de raíces oaxaqueñas por el lado materno, va a ser muy importante a lo largo de toda su vida, señaló la curadora Lucero De La Paz.

“Estas vestimentas que Frida utilizaba de manera tradicional como tehuana se dice que estaban relacionadas con esta pasión que tenía Rivera por este traje y por la cultura del Istmo –de Tehuantepec– Oaxaca”, dijo a su vez Fernando De La Torre, director del Instituto Cultural.

La muestra llega en un momento clave a los Estados Unidos, no sólo por el tema de las fronteras, sino como fiel representate del valor artístico de México.