Lunes 3.08.2020 - 12:48

Se cierra el Obturador de la fotografa de la calle

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Recorrió el mundo para fotografiar a los desterrados y, además, retrató a grandes luminarias del cine para mostrar su lado personal. La fotógrafa estadounidense Mary Ellen Mark murió ayer en Nueva York, a los 75 años, pero dejó un testimonio de la desigualdad a través de la fotografía.

La fotodocumentalista estadounidense tenía 50 años de trayectoria, y 15 años los dedicó a enseñar su oficio en uno de los estados más pobres del país, Oaxaca. Ahí, con el apoyo de la fotógrafa documental y retratista mexicana Marcela Taboada, Mary Ellen logró familiarizarse con el lugar, la gente, la cultura y las tradiciones que reflejó en sus series realizadas en el país.

A los nueve años, con la segunda guerra fría de contexto, Mary Ellen encontró en las dolencias humanas su vocación de fotógrafa y artista, en la que se convirtió. Creció en los suburbios de Filadelfia, una ciudad caracterizada por su vida cultural, su legado histórico y su actividad artística.

Ahí vio el reflejo de las desigualdades sociales. En 1964 recibió el grado de master en fotoperiodismo, por el Colegio de Comunicación de la Universidad de Pensilvania, catalogado como el mejor de su campo en Estados Unidos.

“Desde el primer momento en que hice fotos de las calles de Filadelfia, me enamoré”, confesó en una entrevista con Inquirer en 1988. Así se convirtió en una de las fotógrafas más respetadas, con un trabajo que retrató a las diferentes culturas del mundo. Con esto se convirtió en un icono de la fotografía documental.

Sin separarse nunca de una análoga, Mary Ellen ocupó cámaras en varios formatos de 2.5 pulgadas cuadrada, 35 mm y cámara de visión 4×5 pulgadas, utilizando Kodak Tri-X, para película en blanco y negro.

Entre los fotorreportajes más importantes que realizó se encuentra el de las prostitutas de Bombay, para lograrlo durmió en el mismo sitio que las mujeres, pero ellas la escondían para que los clientes no se asustaran al notar su presencia. Después montó una muestra de los circos de la India. Por esas experiencias la artista se dijo “fotógrafa de la calle”.

Además, el trabajo que le “dio de comer” según decía, era la foto-fija en producciones cinematográficas, con grandes cineastas: Federico Fellini, en Satyricon; de Francis Ford Coppola, en Apocalypse Now; Milos Forman, en Atrapado sin salida, que ganó cinco premios de la academia, y en Streetwise, que fue dirigida y fotografiada por su marido, Martin Bell.

Recientemente recibió el Premio al Logro de Por Vida (en 2014), por la Eastman Fountation y el World Photo Press Prize. Además, su trabajo lo ha recopilado en diferentes libros: Pasaporte, editado en 1974, Misión de la Madre Teresa en Calcuta, 1985; Fotógrafos en el trabajo, 1992, Detrás de la Escena, en 2009 y El hombre y la bestia, con fotos de México y la India, de 2014.

Diversas publicaciones contaron con su obra: Life, New York Times Magazine, The New Yorker, la revista Rolling Stone y Vanity Fair. El último evento en el que participó fue en el Festival Internaiconal de la Imagen, en el estado de Hidalgo, en mayo. Su obra se expone en las instalaciones de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), con apoyo de Conaculta.

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