Sin Esther Borja no hay Lecuona

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Foto Especial

La cantante lírica Esther Borja (1913 – 2013) moduló como nadie las canciones de Ernesto Lecuona. “Canto los temas de Ernesto y se me sale el corazón. Cuando él termina un tema yo ya lo quiero interpretar. Yo soy parte de su mundo melódico. Yo pienso en él cuando estoy en el escenario, no sé si él piensa en mí cuando se sienta al piano para componer”, declaró cierta vez esta mujer de sorprendente textura vocal, tesitura privilegiada, sugerente registro de soprano, atractiva impostación y cálido timbre. “Es mi vocalista preferida. No es que la canción sea para ella es que compongo y estoy buscando las locuciones que se ajusten a su registro. Mis canciones tienen el nombre de Esther”, confesó el compositor de “Noche Azul”. Se extiende el tiempo y su voz muerde las notas. Un sinsonte de la Isla le ofrece un silbo de ensalmos. Esther derrama su voz sobre las franjas. Esther Borjas: una muchacha en el arroyo que murmura en la noche azul del admirable cuaderno que registra los esplendores de las piezas del pianista de la Villa de Guanabacoa. “Aquella Tarde”, “Te vas juventud”, “Siempre en mi corazón”, “Siboney”… Damisela encantadora brotando de los armónicos del piano de Lecuona.