Jueves 24.09.2020 - 19:40

Tres veces Pablo Milanés

Dictan auto de formal prisión a presunto operador del CJNG
Por:

Carlos Olivares Baró/carlos.olivares.baro@hotmail.com

Pablo Milanés Arias (Bayamo, 24 de febrero, 1943) es uno de los grandes músicos latinoamericanos de los últimos 30 años. De formación autodidacta —fue su madre Conchita, quien lo obligaba a cantar cuando era un niño, la que descubrió sus potencialidades musicales—, introdujo “un nuevo modo dentro de la canción cubana, desde inicios de la década de los 60, ensamblando elementos procedentes de la música universal con formas eminentemente criollas” (Helio Orovio). Posee capacidad natural para pasearse airoso por diferentes géneros de la música popular caribeña: el bolero/filin, el son, la canción trovadoresca, la guaracha, el guaguancó, la habanera, la “nueva canción”, el danzón, la guajira, el bolero mexicano, el joropo, la bomba, la plena…

Tres álbumes recientes: Como un campo de maíz (Universal Music, 2006), Regalo (PM Records, Universal Music, 2008) y Chucho y Pablo/ Más allá de todo (PM Records, Universal Music, 2008) marcan pautas en la carrera del autor de “Para vivir” por un enriquecimiento de las conformidades musicales y, asimismo, por la retórica verbal asumida capaz de tocar contenidos “delicados” dentro del contexto político y social de la Isla que lo vio nacer.

Como un campo… —ganador del Grammy Latino en 2006— es un compendio de canciones que Milanés compuso entre los 18 y 21 años que se completa con musicalizaciones a pasajes de cuatros poetas (Malvina Batista, Mercedes López, Sandra Pérez y Pablo Neruda); Regalo, un inusitado ramo de consonancias armónicas hermanadas con textos temerarios que deambulan por el bolero, la balada, la canción y el son; Chucho y Pablo…, un azaroso diálogo fundado en los espacios sonoros de piano y voz con pausas y guiños de dos cómplices arropados por los prodigios de las musas.

Deberá verse en Como un campo… las raíces y los índices de Regalo: dos propuestas concebidas con intervalo de un año que conforman las dos caras de una moneda. Si el primero se mece entre la esperanza, el culto a la amistad y los laberintos del amor; el segundo, se inscribe en los parajes del desconsuelo, la duda, la rabia, la geografía de los sueños y el redescubrimiento de la belleza.

Regalo es un sumario de reclamos, deudas, preguntas, confirmaciones y homenajes. Dedicado a Leo Brouwer (“…que me enseñó un poquito de todo lo que sabe”), devela una escrupulosa dirección musical en los resortes de cadencias jazzísticas que abrigan 10 canciones —todas escritas y arregladas por el autor de “El breve espacio”— de fervorosa argumentación y valiente reclamo. Soñar es una necesidad, la mañana nos acosa en los bordes porque “la libertad es una niña hermosa y pura/Que nos violan al cabo de los años” reza uno de los temas de este álbum.

Más allá de todo o una conversación en la geografía del sonido de las caricias: este disco de Chucho y Pablo, viejo sueño de cómplices, al fin llega a nuestras manos. El fundador de Irakere compuso una arboleda melódica para que el autor de “Años” la alimentara con versos y la convirtiera en diez canciones. El resultado, un prodigio de ardores en procesión que, Milanés frasea con pasmosa franqueza y, Valdés inculpa con digitación celebradora. Presenciamos un sumario melódico que se agolpa por un trote de armonías en cascada. Las teclas desafían y la voz responde con brío: Pablo subraya su virtuosismo vocal y Chucho con complacencia, induce la lluvia de notas retozonas.

Peterson, Petrucciani, Taylor, Bill Evans, Jarrett, Frank Emilio y Monk desfilan en estas resonancias gozosas. Debussy decora el escenario. Este coloquio es una sorpresa de silencios que se desbordan en ecos.

Canciones íntimas y confesiones de un Milanés poeta de inspirada facundia. Imposible olvidar “Distancia”, ”Día de otoño” , “Cita”, “Pilar” —dedicada a la madre de Valdés—(“Cómo hacerte nuestra canción/si de tu hijo salió/Este hermoso cantar/Que trataré de consagrar en poesía”), “Recuento” y el rítmico “choteo”, evidente homenaje a Eliseo Grenet, que cierra el programa con guarachona fiesta.

Tres veces Pablo Milanés para disfrutarlo mucho tiempo, muchas veces en sucesiones… Tres momentos que enriquecen el panorama de la canción contemporánea.

Los cuatro de Belén/Bolero Feeling

Llegaron a Colombia en 1995 en cumplimiento de compromisos artísticos; cuando se venció el contrato decidieron afincarse en la patria del vallenato y la cumbia. “Valía la pena hacer música cubana aquí, a la gente le gustaba mucho. Empezamos tocando en un restaurante. Éramos un trío pero nos dimos cuenta que nos hacía falta una cuarta persona y así surgen Los cuatro de Belén”, explica Basilio Pérez, fundador y voz líder del grupo que ha tomado a Colombia a ritmo de sones, guarachas y boleros. En Bolero Feeling (Yoyo Music Colombia, 2008) hilvanan temas del bolero cubano, mexicano (“piensa en mí”, Lara) y puertorriqueño (“Obsesión”, Flores) en formato orquestal que incluye trompeta, sax, flauta, percusión, guitarra, tres, piano y bajo. Repaso por composiciones clásicas del filin (“Tú mi delirio”, “La gloria eres tú”, “Novia mía”…) y boleros imprescindibles (“Cómo fue”, “Los aretes de la luna”…). CD de cadenciosas noches cubanas desbordadas de nostalgias.

Maria Callas & Friends/The Legendary Duets

La soprano norteamericana de sangre griega —la cantante de ópera más distinguida de los primeros 30 años de la segunda mitad del siglo pasado—, La Divina (sucesora de La Divina Claudia Muzio de Pavía), María Anna Cecilia Sophia Kalogeropoulos (1923 – 1977) —María

Callas — supo fusionar impecable técnica con sonoridad vocal muy peculiar; sus dotes histriónicas la convirtieron en mítica actriz/cantante versátil, capaz de interpretar a Gluck, Giacomo Puccini, Verdi o Richard Wagner. The Legendary Duets (EMI Classics, 2009), álbum doble que colecciona duetos que la Callas hiciera con di Stefano, Fernandi, Krauss, Monti, Bergonzi o Corelli (tenores); Gobbi, Cappuccilli o Panerai (barítonos); Fedora Barbiere o Laura Zanini (mezzosopranos) en composiciones de Puccini, Verdi, Donizetti, Bizet, Rossini, Ponchielli y Bellini.

“… herida abierta, que sangra entregando sus fuerzas vitales” (Pahlen): estos pares vocales son filigranas imborrables del Bel Canto.

Rafael Escalona/Trovador vallenato

“Voy a hacerte una casa en el aire / solamente pa’ que vivas tú”: inicio de “La casa en el aire”, escrito por Rafael Calixto Escalona Martínez (1927–2009), el hijo de Clemente Escalona, coronel de la Guerra de los Mil Días. “Cien años de Soledad no es más que un vallenato de 350 páginas” (G. G. M). Ciento y tantas canciones vallenatos, carné de identidad de Colombia, crónicas de personajes inolvidables y cadencia de sensualidad arrojada. Parrandero y mujeriego, se le atribuyen unos 36 hijos. 13 de mayo, miércoles, 2009, Bogotá: Francisco, El Hombre, lo recibe en su casita del cielo con Ada Luz y el acordeón.

fdm