Los maestros enseñan las señales que usan los pedalistas para dar vueltas, frenar... Foto: Uriel Bahena

Para que los operadores de Trolebús, Metrobús y sistema de movilidad M1 aprendan a convivir con los ciclistas de la Ciudad de México y conozcan el reglamento de Tránsito, la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema), a través del programa Biciescuela para Operadores de Transporte Público ha capacitado a 2 mil 83 choferes.

Cada sábado, 10 choferes de cada uno de los sistemas de transporte de la metrópoli que circulan llegan al Club Ciclista, ubicado en la segunda sección del Bosque de Chapultepec para tomar un curso de 09:00 a 13:00 horas.

El taller consta de tres partes, la primera es una clase teórica donde los operadores reciben instrucción del nuevo Reglamento de Tránsito, cómo funciona, las prioridades en las calles, se les explica cómo es la nueva infraestructura de la urbe y la visión que tiene el Gobierno de la ciudad, explicó Fernanda Rivera, directora de Infraestructura Ciclista de Sedema.

Gracias a este tipo de cursos y la cultura ciclista que ha implementado la Ciudad de México durante el actual gobierno, se han disminuido en 18 por ciento los casos de accidentes de ciclistas.

  • El Dato: Con acciones como este taller se han reducido en 18 por ciento los accidentes viales que involucran a ciclistas, aseguró la Sedema.

La segunda parte es una enseñanza de ciclismo urbano de acuerdo con Rivera: “Se les presta casco, chaleco y una ecobici, y durante 30 minutos se les enseña desde cómo colocarse correctamente el casco, cómo subirse a la bicicleta y cómo revisar que el equipo esté en perfecto estado, hasta las señales que usan los ciclistas cuando van a dar vuelta a la izquierda o a la derecha, cuando van a frenar, cuando hay un tope o bache, cómo rebasar y cómo mirar a su alrededor”.

Finalmente toman un curso en calle, donde los 30 operadores recorren cinco kilómetros en Masaryk, Reforma y la segunda sección del Bosque de Chapultepec, así recorren tres tipos de vías, las confinadas, luego unas con rediseño de carriles reducidos, donde hay espacio para ambos transportes y finalmente una zona sin infraestructura ciclista, en la cual tienen que tener cuidado con otros medios de transporte.

Rivera aclaró que esta “Es una biciescuela de sensibilización, para crear empatía de los choferes con los ciclistas, ya que tienen una responsabilidad importante al tener unidades de dimensiones tan grandes para cuidarlos. Más que generar ciclistas urbanos, que nos encantaría, es generar empatía de operadores con ciclistas”.

Tras el curso los operadores salen con una idea diferente de cómo es andar en bicicleta, como es el caso de Andrés Gómez, chofer de trolebús desde hace 24 años, y comentó que había muchas cosas que ignoraba de los ciclistas, las cuales aprendió durante el curso.

“Gracias a unos videos que aquí nos mostraron nos despejaron varias dudas y cosas que estábamos haciendo más allá afuera trabajando como operadores, gracias a estos cursos que nos enseñaron cómo y de qué manera convivir con los ciclistas para tener una mejor calidad de vida”, indicó.

Con él coincidió Gilberto Sánchez, quien desde hace tres años conduce unidades de M1: “A veces uno piensa que sólo estorban y que deberían de quitarse, pero es difícil manejar bicicleta también, ahora que ya me tocó estar se ese lado, uno como que entiende que todos podemos hacer cosas para respetar, tanto ellos como nosotros y también la gente que va caminando y los automovilistas”.

El objetivo de la escuela es que todos los operadores de los transportes públicos tomen el curso, para que así la convivencia en las calles sea más coordinada, consciente y amigable.