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El presidente de CCE, Juan Pablo Castañón y el próximo Secretario de Transportes, Javier Jiménez Espriú. Foto: Cuartoscuro
El presidente de CCE, Juan Pablo Castañón y el próximo Secretario de Transportes, Javier Jiménez Espriú. Foto: Cuartoscuro

La construcción de la terminal del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) debe continuar donde se ha desarrollado hasta el momento, concluyó el estudio que realizó el Consejo Coordinador Empresarial (CCE); de lo contrario habrá que enfrentar riesgos muy altos para la economía.

En presencia de los representantes de las principales cámaras empresariales, como la Cámara Nacional de Aerotransportes (Canaero), Concamin, Concanaco Servytur, entre otras; el presidente del CCE, Juan Pablo Castañón, reiteró que cancelar la obra costaría 120 mil millones de pesos, de los cuales, una tercera parte correspondería a penalizaciones por incumplimiento de contratos.

“El sector empresarial recomienda que con la información y estudios disponibles a la fecha, sin duda, Texcoco es la mejor opción para continuar con la construcción de esta relevante y necesaria obra de infraestructura para México”, aseveró en presencia del próximo titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Javier Jiménez Espriú.

En conferencia de prensa, Castañón aseguró que el NAIM es un proyecto que beneficiará al turismo y al comercio, lo cual se refrenda en beneficios por más de mil millones de dólares al año y mejorará los costos para las aerolíneas y pasajeros.

“El nuevo aeropuerto posee ventajas en Texcoco, por la capacidad de transporte de pasajeros, ya que podría llegar hasta los 135 millones por año; en contraste con el máximo potencial de 65 millones de las opciones combinadas entre el actual aeropuerto y Santa Lucía”, señaló.

Ahondó en que si se desean revisar los costos de materiales y financiamiento, se podrá realizar, siempre y cuando no se comprometa la funcionalidad de la terminal. “No necesitamos un aeropuerto suntuoso, pero sí uno funcional, con capacidad suficiente para asegurar el desarrollo de la aviación para los próximos 50 años”, puntualizó.

IMPLICACIONES DE CANCELARLO. En el documento, que se dará a conocer en los próximos días, se detalla que además de los 120 millones de pesos, el costo de cancelar la obra sería retrasar la solución a la saturación del actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), lo cual limitará la generación de beneficios para la población mexicana.

En tanto, José Méndez Fabre, presidente del Consejo Directivo de la Asociados Mexicana de Instituciones Bursátiles (AMIB), aseguró que el proyecto de Texcoco ha sido analizado con anterioridad, lo cual ha confirmado su factibilidad y justifica el interés que tienen los inversionistas nacionales e internacionales en la obra; en tanto que el de Santa Lucía no se sabe a profundidad si será o no financiable.

Mientras tanto, Castañón apuntó que  si se decide por la opción de dos aeropuertos, el sector privado continuará invirtiendo, siempre que se genere confianza.

Le hizo seis recomendaciones al nuevo gobierno para mantener el de Texcoco.

Gráfico: La Razón de México