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Foto: Especial
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Leonardo Sotelo Mejía, el hombre que finge ser asesor de la Secretaría de Gobernación (Segob) y que ha defraudado a al menos una veintena de elementos policiacos de diferentes corporaciones en todo el país al “venderles” falsas plazas de mandos, ya estuvo preso en un penal capitalino, precisamente por fraude.

De acuerdo con su ficha de antecedentes delictivos, en el 2014 la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México (PGJCDMX) lo detuvo y encarceló por cometer un delito similar: prometía a sus víctimas hacerles ganar dinero y al final les robaba.

Según los reportes, fue encarcelado en el Reclusorio Norte y fichado como el reo 1380. Los reportes detallan que el 26 de febrero un juez penal ordenó encerrarlo y unos días después, el 4 de marzo, agentes de policía lo aprehendieron.

Sin embargo, apenas salió de prisión, de nuevo regresó a cometer sus fraudes.

Ayer, La Razón reveló que este sujeto defraudó a varios agentes a quienes les robó al menos tres millones de pesos, supuestamente porque debía pagar la autorización de las plazas que ocuparían en el gobierno del Estado de México.

El hombre entregaba documentos que tenían la firma de autorización del Presidente Enrique Peña Nieto. También los logotipos de Presidencia de la República, el Escudo Nacional y más.

Otros de los papeles contaban con la firma del gobernador mexiquense, Alfredo del Mazo, y los respectivos escudos de la entidad… sin embargo, todos eran falsos.

Gráfico: La Razón de México

La Razón obtuvo algunos de los documentos que este hombre mostró a quienes ofreció las plazas como parte de su farsa.

Uno de ellos tiene la firma del Presidente Enrique Peña Nieto y supuestamente va dirigido al Comisionado Nacional de Seguridad, Renato Sales Heredia, pero en realidad es un papel falso.

“Licenciado Renato Sales Heredia, secretario de Seguridad Nacional, he recibido su propuesta de realizar cambios pertinentes en la Secretaría de Seguridad Ciudadana en el Estado de México, así como nombrar al comandante, como el nuevo director general de inteligencia e investigación, así como el organigrama de trabajo presentado para esta H. secretaría”, se lee en el documento apócrifo.

Dichos documentos están firmados supuestamente por el gobernador Del Mazo, y algunos más por el Comisionado Estatal de Seguridad. La realidad es que todos los papeles parecen auténticos.

  • El Dato: La CNS usó a agentes encubiertos para fingir la compra de plazas para identificar a los presuntos responsables de fraude.

“Esta persona lo que hizo fue embaucarnos poco a poco. Nos mostraba documentos, informes, nos enviaba papeles desde un correo de la Secretaría de Gobernación; la realidad es que todo le creímos”, contó a La Razón uno de los agentes que fueron defraudados.

Trabajó el engaño durante meses. Para imprimir mayor realidad a cada situación, citaba a las personas en la Secretaría de Gobernación donde según él tenía sus oficinas. Cuando llegaban los interesados, los veía en la calle y les decía que estaba llegando de alguna otra reunión.

“Los días en que había marchas o bloqueos en la Secretaría de Gobernación nos pedía reunirnos en alguna cafetería cercana y llegaba caminando. Luego nos decía que debía retirarse rápido, pues tenía que regresar a participar en las negociaciones de esas manifestaciones”, contó otra de las víctimas.