Adriana Jimenez vence sus miedos a 20 metros de altura

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Adriana Jiménez es una amante del vértigo y como clavadista de altura ha desafiado más de 20 metros de altura en caída libre antes de entrar al agua. Desde los nueve años de edad comenzó su formación como clavadista en una carrera que había finalizado a los 19, luego de que la Federación Mexicana de Natación le impidió acudir a los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, pese a que había dado la marca requerida a nivel internacional.

Tras un retiro de 10 años, Adriana comenzó a realizar shows de clavados de altura en 2014 hasta que tomó la decisión de reincorporarse al alto rendimiento en esta disciplina en la que se convirtió en la primera mujer del país en practicarla.

“He saltado 20 metros, quizá un poco más. Yo entreno a 10 o 17 metros de altura, no tengo los 20 metros que son a los que me voy a tirar en las competencias. Voy mejorando paulatinamente, me gustaría que fuera más rápido, pero hay que adaptarse”, dijo la clavadista en entrevista con La Razón.

Como parte de su preparación, Jiménez tiene que subirse al techo de la fosa de clavados que se encuentra en el Centro Deportivo Olímpico Mexicano (CDOM), donde alcanza los 17 metros de altura.

“Desde hace muchos años lo han venido haciendo los clavadistas por diversión. Desde antes de Fernando Platas ya lo hacían, yo llegué a ver que lo hacían por diversión y ahora que me dedico a hacer esto pues por qué no. Es una distancia de 15 a 17 metros, pero no podemos saltar, sólo nos dejamos caer para sentir el impacto”, añadió.

La clavadista azteca actualmente representa a México en la serie mundial del Red Bull Cliff Diving, para la cual lleva una preparación con el entrenador de clavados de altura José Antonio Martínez y explicó cómo es su proceso de entrenamiento.

“Partimos el trabajo en tres partes: salida, ejecución y entrada al agua. Las entrenamos por separado y de diversas alturas. Ya conozco más mis clavados, hago muchas visualizaciones, imitaciones, y con eso hay que armarse de valor y confiar en las cualidades que uno tiene como deportista.

“(José Antonio Martínez) Me dice que salga pensando en el clavado y mi cuerpo solito va a reaccionar, sabe lo que tiene que hacer, que confíe y que no cambie nada en cuanto al entrenamiento. Normalmente cuando ves la altura brincas menos o sales con miedo, pero tienes que salir igual y una vez viendo el agua tu cuerpo va a saber qué hacer”, adicionó la clavadista de 30 años, que se formó a la par de Paola Espinosa, Rommel Pacheco o Laura Sánchez, bajo el mando de entrenadores como Norma Baraldi, Francisco Rueda, Jorge Rueda y ahora José Antonio Martínez.