America, grande y letal

América, grande y letal
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Por Mauricio Alvarado

El América está de vuelta y consiguió una épica victoria. Las Águilas le pasaron por encima a los Diablos Rojos, uno de los clubes más regulares de los últimos años, humillaron al elenco escarlata en apenas 45 minutos y se convirtieron en los superlíderes del Apertura 2009 al vencerlos por escandaloso 7-2.

Es tiempo de celebrar para la afición azulcrema, los emplumados vuelan más alto que nunca; de hecho, desde que terminó el Apertura 2005, los americanistas no festejaban un superliderato. No había mejor marco para que América consiguiera este importante triunfo, tres victorias consecutivas en la liga y un estadio Azteca con 80 mil aficionados dieron la pauta para esperar lo impensable. Los americanistas lucieron imponentes y contundentes.

Fueron suficientes dos minutos para que los de Coapa se adelantaran, Aquivaldo cedió para Pavel Pardo, que recortó a Sinha e Israel López, para luego enfilarse al área roja, el grito en el estadio era “pégale, pégale”, parecía que Pavel tenía una conexión con la grada y sacó uno de esos potentes disparos que lo caracterizan. El gol literalmente le dolió a Cristante, que terminó estrellándose con la cara en su poste izquierdo… el tanto del capitán americanista era el inicio de la debacle escarlata.

Con tantos de Enrique Esqueda, un autogol de Martín Romagnoli y dos horadaciones de Salvador Cabañas, América cerró su mejor primer tiempo en años: 5-0 era el tanteador.

Hacía mucho que no se veía un Toluca tan desordenado. José Manuel de la Torre no supo qué hacer, su gesto de impotencia era signo de lo que su equipo mostraba en la cancha.

Para el segundo tiempo América no cesó en crear jugadas de peligro, pero no estuvieron igual de finos para concretar. Héctor Mancilla hizo dos goles para ponerle presión a las Águilas, pero los pupilos de Chucho respondieron; Daniel Montenegro se estrenó como americanista con un gol desde la media cancha y Andrés Chitiva también marcó sobre el tiempo de reposición.

Jesús Ramírez ha logrado crear un grupo sólido, con un juego vertical, en el que el contragolpe es su mejor arma. Parece que su defensa se ha consolidado y el estratega se tituló ayer en el Coloso de Santa Ursula.

Recuerdos de los torneos largos

América no ganaba por más de siete tantos desde la temporada 1994-1995, cuando sacó, de la mano de Leo Beenhakker, dos grandes goleadas: 8-1 ante Correcaminos, el 21 de octubre del 94, y 8-2 sobre TM Gallos Blancos, el 11 de diciembre de 1994.

Al toluca no le anotaban siete tantos desde la campaña 1988-89, en un descalabro por 7-2 ante Tampico Madero, el 18 de diciembre de 1988, dentro de la jornada 10 de aquel campeonato largo.

fdm