China gasta 386 mdd en fichajes y ya es segundo lugar mundial

China gasta 386 mdd en fichajes  y ya es segundo lugar mundial
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  • la_razon_online

China está viviendo una auténtica revolución, pero diferente a la que comandó Mao Zedong en 1949. Ahora se trata de futbol, donde los clubes han abierto todas sus arcas para atraer a grandes figuras y así impulsar un deporte que no ha acabado de crecer en el país, pese a la gran cantidad de atletas y apoyo del gobierno, tanto en infraestructura como en recursos.

Si bien en la década de los setenta, Estados Unidos le dio un apoyo sin precedentes al soccer con la creación de la NASL y la contratación de leyendas como Pelé, Franz Beckenbauer, Johan Cruyff o George Best, quienes ganaron sueldos astronómicos para la época, ahora la Superliga china está utilizando un modelo similar, pero la diferencia es que está fichando a futbolistas que están en plenitud de su carrera, algo totalmente opuesto a lo que sucedió en suelo estadounidense hace 40 años.

La llegada de Carlos Tevez al Shanghai Shenhua, club en donde cobrará un poco más de 80 millones de dólares por jugar sólo dos años (se embolsará 754 mil dólares a la semana), contrato que lo coloca como el jugador mejor pagado del mundo muy por encima de Lionel Messi o Cristiano Ronaldo, es la última apuesta del gigante asiático para tener un torneo local por demás competitivo y atractivo.

Las fuertes inversiones hechas por los clubes chinos en 2016 colocan a la Liga como la segunda que más dinero ha gastado en figuras extranjeras reconocidas y con talento comprobado, esto sin contar que los traspasos a nivel interno de jugadores que ya actuaban en el campeonato también se dispararon.

Hasta ayer, la Superliga desembolsó 386 millones de dólares en esta clase de futbolistas y de inmediato se colocó por debajo de la Liga Premier, que sigue siendo la reina en este aspecto con 849 millones en el periodo de enero a diciembre; ya muy atrás quedaron la Española, Bundesliga o Serie A.

Elementos como los brasileños Oscar, Hulk, Ramires o Alex Teixeira dejaron sus equipos en Europa para enrolarse en el balompié chino, pese a que los cuatro gozaban de una estabilidad económica importante en su respectivo club y con la posibilidad de jugar un torneo como la Liga de Campeones. Algo similar sucedió con Jackson Martínez o el marfileño Gervinho.

APOYO DEL GOBIERNO. Toda esta revolución no sería posible sin el apoyo de los altos dirigentes chinos y en especial del presidente Xi Jinping quien tiene una visión muy clara de lo que debe ser el futbol en su país en los próximos 10 años.

Xi elaboró un plan que corre de 2015 al 2025 en donde el futbol, en todos sus aspectos, moverá 735 billones de dólares, todo con el fin de convertir a la nación en una potencia del continente por arriba de Japón y Corea del Sur, hasta ahora las selecciones que más éxito han tenido en las Copas del Mundo.

La inversión pública y privada en el futbol es clave, así como los derechos de televisión del campeonato y la participación de más multimillonarios chinos en clubes europeos.

El dirigente pretende producir de aquí al 2020, 100 mil futbolistas invirtiendo millones en fuerzas básicas y espera crear 20 mil nuevas escuelas de futbol y 70 mil campos; todo esto con el fin de poder albergar pronto un Mundial y tener la posibilidad de ganarlo.

El nivel de juego también ha crecido de manera importante y prueba de ello es que la asistencia a los estadios subió como la espuma; todo esto tiene en vilo al futbol europeo que ve con preocupación la pérdida de muchas de sus figuras ante la chequera inagotable del gigante asiático.

Y también quieren a los mejores árbitros

Pese al boom económico de la Superliga China, que en febrero iniciará su edición 14, los escándalos de amaños de partidos y corrupción al interior del torneo son temas recurrentes.

Para erradicarlos de tajo, la federación planea llevar a los mejores árbitros y el primer nombre de la lista es el elegido como mejor silbante de 2016 según la IFFHS: el inglés Mark Clattenburg.

El prestigioso colegiado de la Liga Premier dirigió la Final de la Eurocopa en la que Portugal se impuso a Francia, la pasada Final de la Champions League en Milán o el partido por el título de la Copa FA en donde el Manchester United venció al Crystal Palace.