El Racing renuncia a la copa por falta de pagos

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El orgullo y el honor pudieron más que la pasión por el futbol. El Racing de Santander renunció a la Copa del Rey y abandonó el partido de vuelta de los cuartos de final contra la Real Sociedad como protesta hacia la directiva, que adeuda más de cuatro meses de sueldo. Jugadores y cuerpo técnico anunciaron desde el lunes pasado que no disputarían el duelo ante los vascos a menos que el presidente del club, Ángel Lavín, presentara su renuncia, acto que no ha sucedido.

El tema económico está en una situación tan crítica para el cuadro cantábro, que en sólo dos años entró en un tobogán: cayó de la primera división en 2012, y en 2013 se hundió hasta la segunda B —tercera división—. Por ello, haber llegado a los cuartos de final de la copa, tras eliminar al Almería de primera y jugarle de tú a tú a la Real Sociedad ya era un logro importante. El equipo verdiblanco había perdido 3-1 en el juego de ida, pero el gol de visitante ante la Real ilusionaba al club de la división de bronce, pero, importaba más el honor. “Lo hemos hecho por respeto al futbol, al deporte que amamos y a nosotros mismos. Hoy (ayer) era el partido más importante de nuestras vidas y lo hemos cambiado por la dignidad”, declaró el técnico, Paco Fernández.

La Real Sociedad se presentó al partido y cumplió con el protocolo. Tanto la directiva, como jugadores y cuerpo técnico del equipo visitante fueron informados sobre la forma en la que actuaría el Racing y ambas escuadras salieron a calentar con normalidad para después volver a los vestidores y salir con los uniformes oficiales. En el volado, Racing cedió el saque a los visitantes y, como si se tratara de un partido normal, todos los jugadores tomaron sus posiciones. El silbante, Jesús Gil Manzano, pitó y los jugadores de la Real tocaron entre ellos el balón, mientras que la oncena de Santander caminó hacia el circulo central, incluido el capitán, el portero Mario Fernández.

Los once jugadores abrazados formaron una especie de barrera y después de 40 segundos, los de la Real sacaron el balón por la banda. El silbante se reunió con Mario Fernández y tras un diálogo breve pitó el final del partido. Los elementos de la Real se acercaron para mostrar su apoyo a los albiverdes en el estadio El Sardinero, que presentó la mejor entrada de la temporada, pese a que la afición sabía que el duelo no se llevaría a cabo, acto que los jugadores agradecieron con aplausos para su gente.

La situación económica de sus filiales se torna aún más dramática, pues al portero del equipo B, Oumar Diaby, lo echaron de la casa en la que vivía debido a que no tenía para pagar la renta. Al no recibir sueldo desde agosto del 2013, el portero malí de 22 años duerme en un albergue sobre un colchón que lacera su espalda. Su novia es quien le consigue comida. Al no tener llaves del lugar, el arquero brinca una valla, por lo que le han intentado arrestar en un par de ocasiones.

En México estuvo a punto de pasar

El futbol mexicano no ha estado exento de casos como el que vive actualmente el Racing de Santander. De acuerdo con el ex jugador de León, Bardo Fierros, a la plantilla dirigida por Juan Carlos Chávez se le debían tres meses de sueldo en 2006, por lo que protestarían en la cancha quedándose inmóviles; sin embargo, los jugadores Ignacio Hierro y Pablo Burtovoy se negaron a participar en el acto y los frustraron. En 2011, jugadores del Atlas entrenaron con las playeras volteadas para ocultar el símbolo del equipo y los patrocinadores, también como protesta por falta de pagos. En enero de 2012, jugadores de Puebla hicieron pública la deuda de dos meses de salario, pero la directiva pidió un plazo de tres semanas y así evitó protestas mayores.