“Fue una situacion extrema, dificil de imaginar”

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Foto Mexsport

Casi una semana después de dejar a un costado la carga emocional, el estrés, nerviosismo y las noches de insomnio que generaron las 17 jornadas del Clausura 2015, el ‘salvador’ del Puebla, José Guadalupe Cruz nos compartió sus sensaciones tras lograr la permanencia en Primera.

“Estoy muy contento por haber alcanzado el objetivo primordial. Teníamos tres: la permanencia, la Copa y liguilla, se cumplieron dos y me parece que entregamos buenas cuentas a nuestra directiva. Hemos correspondido cabalmente a la confianza depositada en nosotros y estoy agradecido con el grupo de jugadores por su compromiso, profesionalismo, pero más por su entereza de encarar uno de los peores momentos del campeonato, el cual ha sido mucho más difícil de lo que alguien puede imaginarse”, declaró el Profe, quien aún siente la adrenalina recorrer su cuerpo.

“Es una situación muy tensa y complicada. La verdad no sé si sea el peor momento, pero sí sabíamos que iba ser una situación extrema; tuvimos muchas oportunidades de hacer esto una situación menos cardíaca y no hubiéramos necesitado en la última fecha la condición de al menos empatar.

“La cuestión mental es una carga muy fuerte, en ese sentido quien está fuera de esta situación dice ‘no es difícil, son profesionales’, la cuestión emocional es difícil de manejar en situaciones de riesgo extremo, en donde el futuro de una institución y un montón de cosas están en peligro; fue muy complicado, no sé si fue el peor momento de mi carrera, pero también hay cosas buenas que nos sirven para crecer y fortalecernos”, explicó.

Pocos o muchoe saben que un entrenador de cualquier disciplina deportiva tiende a realizar una doble tarea: la de psicólogo, pues deben saber manejar todas las emociones que navegan por la cabeza de un grupo de 25 jugadores; en este caso, Cruz nos explicó cómo manejó esa presión dentro de su vestidor.

“En la victoria y en la derrota lo más importante es que en la cabeza del entrenador esté ecuánime, mesurado, viendo las cosas con mucha sensatez y que lo permee hacia los jugadores. Cuando tuvimos racha positiva nunca echamos las campanas al vuelo ni festejamos, cuando fue lo opuesto, con siete juegos sin conocer la victoria, tampoco nos tiramos al piso y nos dejamos caer con fuerza desmedida.

“Si te dejas abatir por el pánico entra el miedo y temor, evidentemente abandonas todo, en especial la seguridad y eso no se lo puedes transmitir a tu grupo de dirigidos. En ese sentido hay que valorar mucho que este grupo (Puebla) es maduro, tiene un promedio de edad que rebasa los 30 años y son experimentados, eso nos vino bien para manejar la presión”, remató.

Un reto mayor que el título

A finales de 2007, en el torneo Apertura, el Profe alcanzó uno de los sueños recurrentes en los técnicos del futbol mexicano: ser campeón. Lo hizo en las riendas de los Potros de Hierro, pensó que no habría mayor felicidad, pero lograr la permanencia con La Franja fue algo especial.

“Todos los momentos son bonitos y constructivos. Esto del descenso tiene sus cosas positivas que te ayudan para fortalecerte, crecer como persona y profesional. En lo individual era un desafío fuerte y grande, llegue de último momento al equipo, se les cayó la contratación del técnico que querían traer, la pretemporada fue corta, pero ante todo esto conjuntamos todo de manera exprés, mucho más mérito lo que se hizo ahora, logramos la copa y medio boleto para la Libertadores, son muy buenos números los que estamos entregando a la directiva”, expresó.