Las Aguilas confirman su parternidad sobre Cruz azul

Apelará Real Madrid eliminación de Copa del Rey
Por:

Ángel Salinas / 3.80.3.65

A lo largo de la semana, Enrique Meza destacó la labor de su escuadra, salió en defensa de su zona defensiva y hasta auguró el éxito estratégico, pero, no contempló al verdugo celeste: Salvador Cabañas.

“Chava” lució toda su capacidad ante una defensiva rival endeble. No sólo se le vio veloz en el último tercio del terreno de juego, sino que se cansó de encarar, burlar y superar a un Horacio Cervantes timorato, lento y faltó de condiciones. A los 3 minutos de acción Cabañas le envió un mensaje de confirmación al “Ojitos” Meza: urge apuntalar la zona defensiva. En ese momento tomó mayor relevancia el rumor de que Ricardo Osorio, el chico rebelde, está negociando su regreso. Se puede, de hecho, la baja de Luis Ángel Landín, le abriría la puerta de La Noria a un hijo que podría tomar calificativo de pródigo.

Meza tomó nota, sabe y está consciente de las debilidades de su escuadra. Y aunque hizo ajustes a lo largo del primer tiempo, de hecho, Cruz Azul retomó el control de la pelota, pero no del partido, pues el futbol es un deporte de goles, no de dominio. Pese a ello, los acercamientos de Hernández, Villa y compañía hicieron soñar con la reacción bravía, pero, esa no llegaría, al menos, hasta el minuto 40, cuando Emanuel Villa, en lucha de corpulentos, ganó al zaguero Aquivaldo Mosquera y venció a Guillermo Ochoa.

¡Gooool!

Las tribunas del estadio Azul estallaron. Se podía reaccionar, sólo que el supuesto se confirmó cuando Cabañas recibió a la entrada del área chica, hizo túnel a Cervantes y con un trallazo vulneró la cabaña celeste por segunda ocasión a dos minutos del termino del primer tiempo…

En el complemento, esperaban, fuera en tono azul, sin embargo, tras un inicio de equilibrio de fuerzas vino una reacción local. Rogelio Chávez cobró en forma magistral una falta. El empate era un bálsamo para Meza, que con una sonrisa paladeaba y disfrutaba de la igualada. El rescatar un punto resultaba alentador, si bien no se eliminaba la paternidad americanista, sí se daba pie a evitar la derrota y humillación.

Sólo que, la maldición regresó a la normalidad la respuesta de los anfitriones. 15 partidos sin ganar fue la cifra que consolidó con certero remate Daniel Márquez en tiempo complementario… Al final, derrota y mensajes de alerta defensiva para Enrique Meza. Y tal vez, el del regreso de Ricardo Osorio. ¿Será?