Sábado 11.07.2020 - 18:44

Unos ‘tristes Tigres’ decepcionan en la Final, y River es campeon

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
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Foto AP

Continúa la espera por ver a un representante mexicano coronarse en Sudamérica. Tigres fue goleado (3-0) en un pletórico Monumental, donde RIver Plate ganó la tercera Copa Libertadores de su historia.

El encuentro comenzó trabado, con imprecisiones. Sin embargo, los locales fueron quienes se sacudieron los nervios más rápido y empezaron a dominar la pelota, aunque sin poner en muchos predicamentos al arquero Nahuel Guzmán.

La escuadra de la UANL tardó en meterse de lleno al compromiso, pero lo hizo generando un par de jugadas peligrosas: la primera la perdonó el brasileño Rafael Sobis cuando no pudo controlar un balón que lo hubiera dejado solo ante el guardameta Marcelo Barovero; poco después falló André-Pierre Gignac, quien no pudo rematar correctamente un centro de Jürgen Damm.

Justamente Damm fue uno de los responsables del primer gol millonario, luego de regalarse ante Leonel Vangioni, quien también se deshizo de Egidio Arévalo para mandar un centro al corazón del área; Lucas Alario aprovechó la mala marca del Palmera Rivas y cabeceó a placer para batir a Guzmán al filo del descanso.

Ricardo Ferretti, entrenador del equipo mexicano, se mantuvo con los brazos cruzados, dejando en la banca a Damián Álvarez y Joffre Guerrón. No obstante, los felinos tuvieron un arranque prometedor en el segundo lapso, mientras la escuadra de Núñez sólo consentía.

El trámite se finiquitó en el minuto 74, cuando Carlos Sánchez consiguió un penalti, tras un contacto de Javier Aquino; el propio uruguayo cobró y engañó a Nahuel Guzmán para firmar el 2-0 lapidario.

La escuadra del Tuca Ferretti se desmoronó y, cuatro minutos más tarde, el central Ramiro Funes Mori apareció solo en un cobro de tiro de esquina, para rematar con la cabeza y mandar a guardar el esférico por en medio de las piernas de Nahuel.

Fue entonces cuando arrancó oficialmente la fiesta en el inmueble de Buenos Aires. La hinchada rojiblanca inundó la de por sí mojada cancha con el popular “olé”, celebrando así los 19 años que tardó en caer otro título de Libertadores.

Irónicamente, en la Fase de Grupos, Tigres consintió a River en el Volcán, dejando escapar en los últimos minutos una ventaja de 2-0 que, eventualmente, hubiera dejado fuera de Octavos de Final a los argentinos.

Además, en la última jornada, los Millonarios dependían de vencer a San José y de un triunfo de Tigres para avanzar a Octavos de Final. Los rojiblancos se impusieron 3-0 y, aunque viajó a Perú con suplentes, el equipo regio despachó (4-5) al Juan Aurich, dándole vida a su hoy verdugo.

Y en la Ida de la Final, en Nuevo León, Damm dejó escapar la victoria en una jugada en la que se quitó a Barovero, pero que después no supo definir, dejando a su afición con ganas de gritar la anotación.

En tres ocasiones, el conjunto universitario tuvo a su merced a River, que sentenció sin miramientos. Los grandes no perdonan.