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Un trabajador del Zoológico atiende a Ruperta, en noviembre pasado.

Ruperta tenía 45 años y pesaba cuatro toneladas, cuando debería pesar siete. Los veterinarios del Zoológico de Caricuao, al oeste de Caracas, estimaban que el animal podía vivir hasta 20 años más si se mantenía en condiciones adecuadas pero el desabasto de alimentos, generado por la mala gestión del gobierno chavista, acabó con su vida.

Ruperta falleció ayer en el Zoológico de Caricuao, donde permanecía en cautiverio desde que tenía seis años, confirmó el Ministerio para Ecosocialismo y Aguas, a través de su cuenta en Twitter.

La información oficial da cuenta de que Ruperta, de 48 años, falleció en la zona de exhibición del zoológico ubicado en el oeste de Caracas. “Lamentamos informar que en horas de la madrugada de hoy #12Jun la Elefanta Ruperta de (48) años de edad ha fallecido en su zona de exhibición en el Zoológico de Caricuao. Sus veterinarios han iniciado todo los protocolos de rigor para estos casos”, informó el organismo gubernamental.

Desde 2017, la elefante atrajo la atención de las sociedades protectoras de animales, las cuales denunciaron la mala alimentación a la que era sometida. Tras pasar varios días comiendo sólo calabaza y papaya, el paquidermo presentó un cuadro diarreico y se deshidrató.

“Se cayó subiendo una rampa en la zona en donde se encuentra. Estaba débil y tenía una diarrea que no se le había tratado”, explicó Marlene Sifontes, secretaria del sindicato unitario de Inparques. “Tras la caída no se podía parar. Es peligroso, porque por su peso puede aplastar sus pulmones“, añadió.

Fue necesario traer grúas para poder poner a Ruperta de pie. Luego de la caída, un veterinario la evaluó, le puso suero y le cambió la dieta a zanahorias. La mala alimentación no sólo se circunscribe al caso del paquidermo, pues los animales de los zoológicos y parques del país atraviesan una situación similar.

“Nosotros venimos denunciando esta situación desde hace mucho tiempo”, advirtió Sifontes el año pasado. La sindicalista denunció que la dieta de un solo felino en el Parque del Este se la reparten entre tres, porque no hay suficiente comida. También, que en el Zoológico de Caricuao hay un caballito con dermatitis que se está tratando con remedios caseros, porque los parques tampoco tienen medicinas.