Despiden al erudito de la Revolución mexicana

Álvaro Matute falleció ayer a los 74 años de edad; en 2018 iba a ocupar el asiento XXXIII en la Academia Mexicana de la Lengua

El destacado estudioso de la Revolución mexicana, Álvaro Matute, falleció ayer, el mismo día en el que se conmemora el Día del Historiador, informó la Universidad Nacional Autónoma de México.

Doctor en historia por la UNAM, miembro del Sistema Nacional de Investigadores y académico de la Facultad de Filosofía y Letras Matute fue nombrado el pasado 27 de abril miembro de la Academia Mexicana de la Lengua para ocupar la silla XXXIII, cuyo ingreso oficial se realizaría el primer bimestre de 2018.

Al enterarse de la decisión unánime de la institución Matute expresó: “No somos nada sin lo que nos ha dado la universidad; en mi caso siento que se debe al cobijo que me ha otorgado durante casi 50 años en lo académico, un poco más si se consideran los años de estudiante; este medio siglo que he sido integrante de su comunidad ahora tiene esta bonita conclusión”.

Álvaro Matute se consideraba un historiador amigo del lenguaje y de la buena lengua, por lo que había adelantado que su discurso de ingreso a la academia estaría enfocado en esos temas.

Nació el 19 de abril de 1943 en la Ciudad de México; fue licenciado, maestro y doctor en historia por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y desde 1970 formó parte de la plantilla del Instituto de Investigaciones Históricas.

De acuerdo con la biografía publicada en la AML, también fue profesor del Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras durante 40 años y hasta antes de su deceso participaba activamente en el Programa de Posgrado en historia de la UNAM.

En 2007 obtuvo la Medalla Capitán Alonso de León al mérito histórico, otorgada por la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística. Premio Nacional de Ciencias y Artes 2008 en el campo de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía. Miembro de la Academia Mexicana de la Historia desde 1998, Matute dedicó gran parte de su vida al estudio de la historia política y cultural de la Revolución Mexicana, a la historiografía mexicana, a José Vasconcelos y a la teoría y filosofía de la historia.

Autor y coordinador de cerca de 30 volúmenes de historiografía de la teoría y filosofía de la historia, destacan libros como El historicismo en México (2002), y Pensamiento historiográfico mexicano del siglo XX, y La desintegración del positivismo (1999).