Detienen en Tlalpan a “El Betito”, líder de La Unión

Roberto Moyado fue detenido en el sur de la Ciudad de México; el titular de Segob, Alfonso Navarrete Prida, informó que dará más información sobre el caso

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Agentes de la Comisión Nacional de Seguridad detuvieron en Tlalpan a Roberto Moyado, El Betito, líder de La Unión Tepito.

El sujeto, quien fingió su muerte para evitar ser atrapado por autoridades, fue entregado a la Procuraduría General de la República.

Roberto Moyado era uno de los criminales más buscados por la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, pues se le atribuye el aumento de violencia en la capital por la disputa en el control de los centros de distribución de droga, en particular en la colonia Morelos, donde se ubica el barrio bravo de Tepito.

A Moyado se le atribuye al menos una docena de ejecuciones y el incremento de la violencia en la Ciudad de México, luego que asumió el control del grupo delictivo tras el asesinato en noviembre de 2017 del fundador de La Unión, Pancho Cayagua, a quien disputaba el tráfico de drogas y la extorsión en el Centro de la capital.

La madrugada del 17 de junio miembros del grupo delictivo de La Unión de El Betito, arrojaron en avenida Insurgentes Norte bolsas con los cuerpos desmembrados de dos hombres que formaban parte de su grupo rival La Fuerza Anti Unión.

Las cámaras de la ciudad no lograron captar el momento en que lanzaron los cuerpos y colgaron la manta; sin embargo, sí grabaron el momento en que dicho auto subió al puente vehicular en la zona de Tlatelolco, y luego bajó para escapar.

La disputa que hasta el momento suma al menos cinco ejecutados y dos cuerpos desmembrados se originó cuando gente de El Betito secuestró al hermano de Jorge Flores, El Tortas, expresidiario y líder del grupo criminal conocido como la Fuerza Anti Unión.

Gráfico: La Razón de México

Informes de inteligencia de las autoridades capitalinas revelan que el expresidiario apodado El Tortas es quien actualmente controla la venta de droga en la Zona Rosa y Garibaldi, y es quien pelea de manera directa con la gente de La Unión, de El Betito.

De acuerdo con la información que han obtenido, Roberto “M”, El Betito El Chaparro de la B, secuestró y asesinó al hermano menor de El Tortas.

De acuerdo con reportes los padres de El Tortas se presentaron en la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México (PGJCDMX) a denunciar el secuestro de su hijo de 20 años.

En ésta relató que durante algunas semanas, diversos hombres se presentaron en su negocio de comida en la colonia Guerrero, llamado “Los Machetes”. El motivo: exigían pago por derecho de piso.

Aquellos sujetos eran miembros de La Unión que encabeza, El Betito.

El hermano de El Tortas se negó a pagarles. Fue así que a finales de diciembre, un hombre de unos 26 años de edad, llegó armado en una camioneta gris al lugar, en menos de un minuto, bajó de su unidad, encañonó al hermano de El Tortas, lo obligó a subir al vehículo y se lo llevó.

Supuestamente lo raptaron y luego de torturarlo y matarlo en una casa de la Morelos, abandonaron su cuerpo en Chalco.

En venganza, El Tortas y su gente raptaron y mataron a un familiar de El Betito, a principios de junio.

Esto originó una guerra entre ambos grupos criminales que suma al menos cinco ejecuciones y dos cuerpos desmembrados.

Apenas en febrero pasado, La Razón publicó que El Betito regalaba a sus más cercanos armas bañadas en oro y con cráneos distintivos.

El seguimiento que le han hecho las autoridades capitalinas les permitió descubrir que hace a principios de  año El Betito entregó a sus hombres más cercanos las armas y las gorras personalizadas, algo similar a lo que en su momento hicieron Los Ántrax, brazo armado asociado al Cártel de Sinaloa. 

La Procuraduría y Policía de la CDMX han detectado las gorras y las armas en algunas capturas que han ejecutado: el Escudo Nacional partido por la mitad, con la letra “B”, o un cuerno de chivo con algo similar a un cráneo y una letra “B” son los bordados registrados por los elementos de seguridad.

La información recabada por los agentes de la Policía de Investigación (PDI)  reveló que según las instrucciones que dio El Betito a su grupo delincuencial, los que porten las gorras son quienes están “autorizados” para cobrar las cuotas que exigen por “protección” a comerciantes del centro de la ciudad.

En tanto, los que tienen las “armas tatuadas” son a quienes considera sus más cercanos.