Díaz de León prevé que bajen ligeramente los precios en enero

Confía en que se podrá alcanzar la meta del 3% a finales de este año; está en niveles de hace 17 años, al cerrar en 6.77% en diciembre pasado

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La desaceleración económica que sufrió el país durante 2017 fue a causa de una serie de choques adversos que, entre otras cosas, llevó los niveles de inflación hasta 6.77 por ciento en diciembre, aseguró Alejandro Díaz de León, gobernador del Banco de México (Banxico).

“Está claro que estamos enfrentando tiempos adversos; tiempos en los cuales la inflación ha alcanzado niveles que no se habían registrado en muchos años. Tenemos plena conciencia de los choques que están afectando a la inflación”, expresó.

Apuntó que a partir de este mes el indicador de inflación podría comenzar a disminuir para acercarse a la meta de llegar a 3.0 por ciento a finales de 2018; sin embargo, para ello se requiere cumplir tres factores: como que el comportamiento del tipo de cambio sea ordenado, que la reducción de la inflación no subyacente no venga con choques adicionales y que el mercado laboral tenga un comportamiento adecuado y sin presiones inflacionarias.

Durante su participación en el Seminario de Perspectivas Económicas 2018: Retos y oportunidades para el próximo sexenio, el gobernador detalló que los choques externos que causaron el incremento en los precios están ligados alaumento en la producción del gas LP, gasolina y gas natural, así como la de algunas frutas y verduras. “Claramente son efectos transitorios, pero que afectaron en el último trimestre del año”, aseveró.

El funcionario aseguró que aunque los niveles son altos, éstos se mantienen bajo control, lo cual abona a la posibilidad de llegar a los niveles esperados.

“Las expectativas de inflación han sido congruentes con un aumento temporal de la misma. Los analistas anticipan que la inflación al cierre de 2018 sea significativamente menor a la registrada en 2017; y las medianas de las expectativas de mediano y largo plazo se han mantenido alrededor de 3.50 por ciento”, afirmó.

Mencionó que otros retos que abonaron a un incremento de la inflación fueron principalmente  la caída en la producción de petróleo crudo y la volatilidad constante del tipo de cambio, lo cual se ha modificado constantemente por las declaraciones y la relación bilateral que se tiene con Estados Unidos.

“Claramente hemos tenido una afectación por esta percepción de incertidumbre por la relación bilateral de Estados Unidos y México; hemos detectado que en fechas muy marcadas y muy identificadas, como la Reforma Fiscal, las elecciones estadounidenses y las renegociaciones del TLCAN, han tenido un claro impacto en el tipo de cambio y lo cual ha metido presión en los precios de los bines comerciales en la economía”, aseguró.

Recordó que como parte de la política monetaria del Banco Central, la Junta de Gobierno seguirá de cerca la evolución de la inflación respecto a la trayectoria prevista, considerando el horizonte en el que opera la política monetaria, así como los determinantes de la inflación y sus expectativas de mediano y largo plazos.

Por otro lado comentó que la economía mexicana se desaceleró en 2017 en comparación con lo que venía creciendo los trimestres anteriores, debido a diferentes choques, como ya se expuso.

Afirmó que en 2017 se observó un dinamismo en el sector de los servicios, así como  y cierta debilidad en la actividad industrial, debido a la caída en la producción de petróleo, que contrasta con  el dinamismo que han tenido las manufacturas.

Respecto al consumo mencionó que el ha sido bastante resistente, por varios factores, como el crecimiento del empleo, por la disponibilidad y el financiamiento, así como por la dinámica de las remesas  que se ha tenido en los últimos tres meses.

Sin embargo, finalizó, las inversiones  se han visto mermadas por la incertidumbre a la que la economía está sujeta, la cual afecta de manera especial a la dinámica de la inversión privada.

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