• Tamaño de fuente: A  A  A  A  
Migrantes venezolanos aguardan por comida en un refugio de Brasil, en julio. Foto: Reuters
Migrantes venezolanos aguardan por comida en un refugio de Brasil, en julio. Foto: Reuters

Bolivia, Venezuela y Nicaragua superan el índice promedio de la prevalencia del hambre que registran América del Sur y América Central, incluso rebasan la cifra de toda Latinoamérica, según reportó el estudio ‘El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2018’, de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), publicado ayer.

De acuerdo con el informe, la proporción con deficiencias de alimentación en los referidos países oscila entre el 11 y 19 por ciento de su población total, cuando la media en América Latina y el Caribe llega a 6.1 por ciento de sus habitantes.

Gráfico: La Razón de México

Incluso si se comparan las cifras a una menor escala, las naciones siguen superando los indicadores, pues el promedio de América Central, donde se ubica Nicaragua (16 por ciento), llega a 6.3 por ciento; lo mismo ocurre con Venezuela (11.7 por ciento) y Bolivia (19.8 por ciento), que se alejan de la media sudamericana con tendencia al alza, donde el porcentaje de personas mal alimentadas llega a 4.9 por ciento.

En el número de personas subalimentadas, los tres países rompen el techo del millón: Venezuela registra la mayor cifra, con 3. 7 millones de personas que sufren hambre, le sigue Bolivia, con 2.2 millones y Nicaragua, con un un millón.

Mientras que la FAO destaca una “ralentización significativa” del hambre en Asia, reconoce que la situación empeora en América del Sur, como en las regiones africanas.

“Los signos alarmantes de aumento de la inseguridad alimentaria y los elevados niveles de diferentes formas de malnutrición son una clara advertencia de que hay mucho trabajo por hacer para asegurarnos de no dejar a nadie atrás en el camino para lograr los objetivos en materia de seguridad alimentaria y una mejor nutrición”, señala el organismo ligado a las Naciones Unidas.

De acuerdo con los datos globales, el número de personas que padecen hambre en el mundo continúa en aumento, al cierre del año anterior alcanzó los 821 millones, es decir, una de cada nueve personas.

“El hambre ha aumentado en los últimos tres años, volviendo a los niveles de hace una década. Este retroceso envía una señal clara de que hay que hacer más y de forma más urgente si se pretende lograr el Objetivo de Desarrollo Sostenible de alcanzar el Hambre Cero para 2030”.

FAO

Informe 2018

Aunque la FAO señala al cambio climático como uno de los principales factores que influyen en la mala alimentación de las personas en el mundo, los casos particulares de Bolivia, Venezuela y Nicaragua adhieren circunstancias políticas que los han orillado a un contexto de crisis económica en los últimos años.

El director de estadística de la FAO, José Rosero, dice que en América Latina el hambre afecta a 39 millones de personas como consecuencia de la desaceleración económica en la región, que se explica “especialmente por la situación en Venezuela”, donde el número de personas subalimentadas creció cuatro veces respecto a la medición anterior (2010-2012).

Gráfico: La Razón de México