Erickson: perro de dos cabezas

Erickson: perro de dos cabezas
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Roky Erickson, el pionero del rock psicodélico, murió en mayo a los 71 años en su natal Texas. Fue uno de los forjadores del garage al frente de su alucinante grupo 13th Floor Elevators, del que fue compositor, guitarrista y vocalista. Alimentó con LSD al perro negro del rock, el que aúlla desde que Elvis cantaba “Hound Dog”, y al can le brotaron dos cabezas de locura que se volvieron canción. Desde entonces vivió aquejado por males mentales.

En el remoto 1966 apareció The Psychedelic Sounds…, un clásico del garage rock que contiene su hit cósmico: “You’re Gonna Miss Me”. Así arranca la película High Fidelity de Stephen Frears, basada en la novela de Nick Hornby. En ese disco se escuchan en alto relieve la gran voz de Erickson, las guitarras y el sello inconfundible de su música: el jug que tocaba Tommy Hall. En vez de soplar el botellón para obtener el sonido de viento grave, vocalizaba al micrófono y le sacaba una vibración única. Tocaban hasta el yoyo de ácido, pero tres discos después sucumbieron ante la salud mental de Erickson.

"Fue recluido en la clínica de alta seguridad de Rusk. Ahí siguió escribiendo".

En 1968 lo diagnosticaron con esquizofrenia paranoica. La cosa se complicó cuando lo detuvieron con hachís. Evitó la cárcel por su condición de esquizo e ingresó al Hospital Estatal de Austin, donde le aplicaron la misma terapia de electrochoques que a McMurphy en One Flew Over the Cuckoo’s Nest. Luego de escaparse varias veces, fue recluido en la clínica de alta seguridad de Rusk. Ahí siguió escribiendo canciones y poesía. Al salir en 1974 y quedar en custodia familiar publicó su primer poemario, Openers, y formó a los Aliens. Después a los Explosives y finalmente a los Resurrectionists. Su discografía, una veintena de grabaciones clavadas en el esoterismo, el horror y la ciencia ficción, está sembrada de estupendas canciones: “Night Of The Vampire”, “Bloody Hammer” y “Two Headed Dog”. Pero desvariaba. Aseguró ante notario que estaba poseído por un alien. También desarrolló la obsesión de robar correspondencia, por lo cual fue detenido. En los años noventa se hicieron esfuerzos para apoyarlo: el tributo Where The Pyramid Meets The Eye, el disco All That May Do My Rhyme y el poemario Openers II.

Despegó de nuevo en 2005, con el documental de Keven McAlester sobre su vida. Después de casi veinte años sin tocar en vivo, figuró en el festival de Coachella y se estrenó en Europa. Ya era una leyenda influyente de infinidad de grupos, entre ellos sus coterráneos los Black Angels, con quienes hizo la exitosa gira The Night of the Vampire en 2008. Su último disco, True Love Cast Out All Evil, apareció en 2010, cuando Los Elevadores del Piso 13 se reunieron para tocar en el festival de Austin llamado como su canción “(I’ve got) Levitation”. Ojalá que volviera a la vida, como en su canción del vampiro.