Lunes 3.08.2020 - 06:35

José Agustín, forever young

El sino del escorpión

José Agustín
José AgustínFuente: twitter.com
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Al fondo de su grieta en lo alto del muro, el alacrán revive la emoción con la cual a los quince años leyó la novela De perfil, de José Agustín (1966), y su inmediata identificación con el joven protagonista en su tránsito azorado y rebelde de la pubertad a la adolescencia. El venenoso reconoció ahí un retrato cercano de los adolescentes más o menos clasemedieros de los años sesenta, y por primera vez se vio reflejado en las letras nacionales. La llamada literatura de la onda seducía justamente por incluir a los jóvenes mexicanos contemporáneos —habla, música, costumbres, periplos vitales—, como protagonistas de la narrativa.

El escorpión revive aquella misma emoción al leer hoy el libro José Agustín en Morelos, compilación de textos sobre el autor de una decena de escritores: recuerdos, semblanzas, notas críticas sobre sus libros y magníficas entrevistas, además de una serie memorable de fotografías sobre su vida morelense. La prolija recopilación y edición de 2020 se deben a Mario Casasús, dentro de la tarea editorial de la Revista cultural de nuestra América y Libertad bajo palabra, “proyecto autónomo para el acopio y dispersión de nuestras voces e historias”, con sitios para los lectores en Facebook y Wordpress.

El libro se inicia con la llegada de José Agustín y su esposa, Margarita Bermúdez, a Morelos en 1975, y la conversión del autor en un verdadero impulsor literario y cultural en la región, desde el primero de sus célebres talleres literarios en Cuautla (1975) hasta los encuentros de escritores instigados por él con energía inagotable.

Las entrevistas
conjuntan un sintético recorrido por la vida
y obra de Agustín 

Autores como Marco Antonio Campos, Ana Clavel, Mónica Lavín, Pedro Ángel Palou, Alberto Ruy Sánchez, David Martín del Campo y Enrique Serna recuperan y perfilan a José Agustín en el contexto de los encuentros literarios en Morelos, donde “se bailaba encima de las mesas”, “había delirios, romances, polémicas y hasta literatura”, y donde el maestro se reunía con amigos bajo la fronda a decir salud por la vida y la literatura.

Socorro Venegas lo retrata hablando de la vida impecable de Carlos Castaneda, mientras Juan Villoro se dice marcado por De perfil, donde comprendió que “la vida mejora al ser escrita”. Sus amigos Norma Abúndez y José Antonio Aspe lo celebran como ser humano, mientras su hijo, Jesús Ramírez-Bermúdez, reitera la inagotable generosidad de su padre para con los jóvenes escritores y su inagotable don para la amistad.

Las cinco entrevistas del volumen conjuntan un sintético recorrido por la vida y obra de Agustín, quien sonriente le dice a Rafael Vargas: “Ah, pero entonces era mucho más viejo; ahora soy más joven que antes”. Salud para el querido maestro: José Agustín, Forever Young.