El Cultural

Juan José Arreola. Foto: Especial
Foto: Cuartoscuro
Foto: Archivo de Alonso Arreola
Foto: laopinion.com

Otra de porros

El sino del escorpión
Foto: Especial

Del libelo al testimonio colectivo

Esta edición de El Cultural continúa nuestra serie sobre las diversas expresiones literarias del movimiento estudiantil de 1968. La primera entrega, en el número 162, se concentró en el género de la poesía. Esta vez la selección contrasta una diversidad de relatos: de los libelos apegados a la mentira oficial avanza a la crónica y el testimonio, cuya “visión de los vencidos terminó por imponerse”, como señala Alejandro Toledo. La serie concluye a finales de septiembre, cuando abordaremos las grandes novelas que recrearon esa etapa crucial.
V. S. Naipaul en 1973. Foto: AFP

La sombra, el estilo, la mirada de Naipaul

Murió recientemente el Premio Nobel de Literatura 2001, nacido en la isla caribeña Trinidad y dueño de un estilo poderoso, comparado con el de Charles Dickens por algún comentarista.V. S. Naipaul (1932-2018) fue polémico, a veces depresivo, siempre frontal. Mantuvo durante décadas una amistad cercana con el entonces joven autor estadounidense Paul Theroux, quien dedicó un libro a la relación con su maestro. Luego rompieron y al final se reconciliaron. De ese caleidoscopio dan cuenta estos escritos.
Foto: Especial

This is David Keenan

El corrido del eterno retorno
Foto: Especial

Latine scorpionem

El sino del escorpión
Foto: Antonio Yussif

La ópera Aura

Esgrima
Foto: Especial

El taller de Huberto Batis

Hace unas décadas, el taller sabatino de Huberto Batis (1934-2018) fue una experiencia iniciática, de aventura y hallazgo, aderezada por los altibajos de un temperamento que podía ser tan generoso como explosivo. Pero lo que “estaba en juego”, apunta Adolfo Castañón, era “un arte de la lectura”, la imaginación y la crítica, cuyo ejercicio se extendió más tarde al suplemento sábado y sería definitivo para varios de los escritores más notables en la actualidad —por cierto, tan diversos en sus intereses y registros como las facetas múltiples del maestro y editor que recuerdan en estas páginas.
Huberto Batis, en su casa estudio de Tlalpan, enero de 2015. Foto: Rosa María Fajardo González

El joven Batis

“Escritores buitres”, llamaba Huberto Batis a aquellos que, en cuanto moría alguna celebridad de las letras, se presentaban a su redacción con un ensayo o artículo sobre el recién fallecido
Foto: Especial

A la búsqueda de un olor

Una avalancha sensorial emana de la pluma de Alberto Ruy Sánchez al evocar el privilegio de asistir a dos tertulias literarias animadas por figuras primordiales de la literatura y el periodismo cultural en la segunda mitad del siglo XX mexicano: las reuniones y los ritos celebrados una vez a la semana con Juan García Ponce y Huberto Batis como anfitriones y guías. Aquellas tardes en que sucedía “algo único e irremplazable”, con la presencia del olfato como clave literaria decisiva.