Wes Wilson: el arte del rock

Wes Wilson: el arte del rock
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El 24 de enero murió el artista gráfico Wes Wilson, llamado el Rey del póster psicodélico por sus aportaciones al cartel musical y sus alucinantes creaciones durante los años sesenta. Las portadas de discos, los carteles y volantes de conciertos son una forma de arte que se inspira en la música pero vive afuera de ella. A los carteles se les empezó a considerar piezas de arte (no de diseño gráfico) en los sesenta, a partir de los que hacía Wilson para Grateful Dead bajo el principio de que cada uno de sus conciertos —sesiones de improvisación— era único. Con la galaxia de colores ácidos e inspirado en el art nouveau creó universos tipográficos con efectos visuales de movimiento (agua, fuego, viento) y detalladas imágenes alteradas. Su idea era que las personas se clavaran en la textura para descifrarlo, sólo entonces el cartel revelaba su magia. Hizo material para todos los grupos de la época y tuvo el encargo del último cartel de los Beatles en Candlestick Park, California, en 1966. Su experimentación le dio estilo visual y una estética gráfica a la contracultura sesentera. En 1967, una portada de la revista Life le derritió la retina a los lectores: un cartel de los Dead en el Fillmore. Por él, Wilson recibió el primer premio y la beca The National Endowment for the Arts.

"A LOS CARTELES Se les empezó a considerar piezas de arte a partir de los que hacía Wilson".

A propósito del cartel musical, el Museo del Objeto de la Ciudad de México (MODO) presenta la exposición 10/25 Carteles de Conciertos, una colección de casi quinientas serigrafías realizadas entre los noventa y los dosmiles por dos de los estudios más reconocidos en la materia: Ames Bros, con veinticinco años en Estados Unidos, y Mercadorama, con una década haciendo estupendos carteles en México. La exposición arranca con una breve historia de las artes gráficas desde las pinturas rupestres. El cartel musical pop surgió en los años cincuenta con los diseños de Hatch Show y Globe Poster para los bailes de rock and roll. Diez años después, artistas que siguieron la ruta de Wilson, como Rick Griffin, Stanley Mouse y Alton Kelley, dieron el salto a esta forma de expresión gráfica-musical.

El cartel con el que abre 10/25 es el de Mouse y Kelley para Grateful Dead en el Avalon de San Francisco en 1966. Y es en este punto donde la exposición nos quedó a deber: sólo hay dos o tres piezas de los cincuenta y los sesenta, y cientos de carteles de Pearl Jam, Metallica, NIN y RHCP. Sonaron en mi rocola interior algunos de los estupendos conciertos a los que caí: Iggy Pop, The Dead Weather, Kadavar. Sin embargo, parafraseando a Paul D. Grushkin en el libro The Art of Rock Posters from Presley to P unk, con un portadón de Wilson, no se le considera un arte formal porque cualquiera puede arrancarlo de una pared en la calle.