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Los letales alienígenas cazan sin piedad a sus víctimas. Foto: Especial
Los letales alienígenas cazan sin piedad a sus víctimas. Foto: Especial

Luego de que hubo atisbos desde la primera entrega protagonizada por Arnold Schwarzenegger en 1987, mismos que fueron mucho más evidentes con la secuela que tuvo en el papel principal en ese entonces el muy referido actor Danny Glover quien venía directo de la saga Arma Mortal, lo mismo que en esa tercera parte que produjo recientemente Robert Rodríguez; llega The Depredator ya completamente instalada en la línea del cine de serie B y eso precisamente es lo que la salva de la quema.

Dirigida por Shane Black, lo cual de por sí ya nos anuncia que no debe tomarse tan enserio -recordemos que fue responsable de Iron Man 3 (2013)-, se trata de una película que retoma los lineamientos de aquel gastado concepto ochentero del héroe de acción, sólo que sin el respectivo protagonista musculoso -pues ya no están de moda a menos que sea The Rock-; para reacomodarlos en una aventura de ciencia ficción sin mayores pretensiones.

La trama sigue los pasos de un francotirador que, durante una operación militar, se encuentra fugazmente con el cazador intergaláctico del título, lo cual provoca la intervención del gobierno que como siempre, tratará de ocultar cualquier tipo de evidencia, incluyendo lo que él pueda decir. Es por ello que lo trasladan junto a otros peculiares prisioneros, pero como era de esperarse, tendrá un nuevo encuentro con el que denominan como Depredador, el asunto es que a éste lo persigue alguien aún más peligroso.

  • El Dato: La película está encabezada por la actriz Olivia Munn tras interpretar a Psylocke en X-Men.

Queda claro que con dicha premisa no podríamos encontrarnos con otra cosa que una buena cantidad de clichés, empezando por el grupo de exmilitares parias reconvertidos en héroes, pasando por la chica científica que actúa cuál marine en combate, hasta llegar al agente implacable que toma el rol antagonista. En cuanto al universo creado alrededor de la franquicia -más dentro de los cómics que en las películas-, no solo le aporta muy poco, sino que le desaprovecha, concentrándose en la promesa de una confrontación entre los dos alienígenas, fugaz pero suficientemente espectacular. Por ahí existe un planteamiento con respecto al trastorno del espectro del autismo, que podría haber sido interesante, pero que se pierde en la literalidad. Como sea, hay que reconocer que The Depredator transcurre a buen ritmo gracias a que la trama evita los rodeos, incluye algunos chistes que por momentos rayan en la autoparodia, amén de que no escatima con las respectivas dosis de violencia y sangre. Había pocas expectativas con respecto a ella y en ese sentido cumple, puro y vil entretenimiento.

El Depredador

  • País: Estados Unidos
  • Año: 2018
  • Género: Terror y Ciencia Ficción
  • Duración: 118 minutos