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Rojo y Messi festejan el segundo gol de Argentina, ayer en el estadio Krestovsky. Foto: AP

La sangre en la cara de Mascherano, el carácter de Messi, la precisión de Franco Armani bajo los tres palos, la gallardía de Mercado, Pavón y Meza y el milagro de Rojo, todo eso fue ayer la selección de Argentina, que apeló a un milagro y echó mano de la garra y el corazón para salvar un marcador que hoy la tiene en octavos de final. Era el último llamado para seguir confiando en la Albiceleste y en La Pulga y ayer, con mucho sufrimiento, se reivindicaron, ante una Nigeria que sí jugó displicente en los primeros minutos, pero también fue exigente e incluso tuvo a su rival contra las cuerdas, hasta que Lio y Marco concretaron el milagro. Argentina está de vuelta y llegó a tiempo para demostrar de qué y para qué está hecho.

Gráfico: La Razón de México

Cada jugador de la selección de Argentina salió al llano del estadio Krestovsky cargando un remolque repleto de presión, ya sea por la opinión internacional o por el propio resultado obligado. Esta vez el estratega de la Albiceleste, Jorge Sampaoli, salió con Franco Armani en la portería, ante el desliz de Willy Caballero frente a Croacia; mientras que en la defensa mandó una línea de cuatro, contrario a la línea de tres que venía empleando.

Marcos Rojo y Nicolás Otamendi como centrales, así como Nicolás Tagliafico con Gabriel Mercado en las laterales, se hicieron cargo de la zaga. Éver Banega y Javier Mascherano fueron los enganches que conectaron a la defensa con la parte ofensiva, conformada por Ángel Di María, Enzo Pérez y Lionel Messi, con Gonzalo Higuaín como lobo solitario en la punta.

Los sudamericanos propusieron unos primeros minutos timoratos, ante una Nigeria que salió revolucionada; sin embargo, conforme fueron pasando los minutos, la Albiceleste se fue asentando hasta que ya fue dominante.

Foto: AP
Gráfico: La Razón de México

El astro Lionel Messi parecía perdido, sin brújula que lo llevara ya no a la gloria, sino a la salvación, pero al minuto 14 llegó la genialidad del dotado. Messi dio un golpe de autoridad ante los ojos del mundo. Éver Banega mandó un pase a profundidad por lo alto, ahí apareció Lio, quien amortiguó la redonda con el muslo derecho y con esa misma pierna condujo, para cerrar la acción con un tiro cruzado que se incrustó por el palo derecho del meta Francis Uzoho, quien nada pudo hacer para detener el disparo.

Con la presión liberada, la celeste y blanco procedió a un juego más aglutinado de medio campo para adelante, con Di Maria, Mascherano, Banega, Higuaín y Messi bien conectados, jugando con una seriedad en sus toques, en sus recepciones y en su idea de juego.

Al 33’, La Pulga tuvo un tiro libre desde los linderos del área grande de los nigerianos; ahí acomodó el esférico pegado al palo izquierdo, pero el guardameta Francis Uzoho alcanzó a desviar con las dos manos y el esférico terminó golpeando el poste del mismo lado y con ello se ahogó el grito de gol. No obstante, se podía palpar a una Argentina mucho más propositiva que en sus dos primeros encuentros, con mejor proceder y con mayor profundidad.

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Gráfico: La Razón de México

Los pamperos comenzaron el complemento el segundo tiempo también con autoridad, pero por pequeños lapsos se relajaron y en una de esas ocasiones les llegó un tiro de esquina por su banda derecha, ahí Mascherano incurrió en un pequeño jalón, justo en el punto de penalti, y el árbitro turco Cüneyt Çakır dictó pena máxima, y por más que los argentinos apelaron a una revisión en el VART la tecnología sólo confirmó la pena.

Victor Moses fue el que hizo efectivo el cobro desde los once pasos, con carácter; con un tiro lento pero bien acomodado, engañando muy bien a Franco Armani.

Y otra vez, los sudamericanos tuvieron que nadar contracorriente, pero esta vez con una selección de Nigeria que estaba más despierta y lucía más peligrosa.

Al 61’, Sampaoli decidió prescindir de Pérez para adentrar a Cristian Pavón, quien le dio mejor circulación del esférico al lado derecho e hizo buena mancuerna con Messi. Luego el timonel decidió sacar a Di María por Maximiliano Meza.

Las Superáguilas comenzaron a jugar con la desesperación de Argentina, agotaron minutos cuanto pudieron y por momentos sometieron a la celeste y blanco, pero justo ahí fue donde apareció el pundonor y la dignidad argentina, supieron manejar la constante amenaza y no dejaron de atacar.

Gráfico: La Razón de México

Al 86’, cuando parecía que la debacle comenzaba a aparecer en la ventana albiceleste y cuando las piernas de los pupilos de Jorge Sampaoli empezaban a dejar de responder, ahí apareció por la banda derecha Gabriel Mercado, quien con una marca débil por parte del rival, mandó un centro al corazón de área para que, entre un puñado de zagueros, se asomara Marcos Rojo, quien, remató con el zapato derecho y su fogonazo venció a Uzoho.

Los minutos agónicos fueron de mera zozobra para los pamperos, pero la misión ya se había cumplido, Nigeria insistió y dio patadas de ahogado; sin embargo, esta vez el reloj ya no le permitió levantarse. La Albiceleste cumplió con su misión, una que se le venía negando y que ayer peleó a morir; su próximo rival será Francia, un reto mayor, pero esta Argentina ya demostró que está de vuelta y su mejor hombre, Lionel Messi, también lo dejó más que claro.

Croacia cierra con triunfo ante Islandia

Con tantos de Milan Badelj e Ivan Perisic, Croacia derrotó 2-1 a Islandia y finalizó como líder del Grupo D con nueve puntos, algo que no había conseguido en sus anteriores cuatro participaciones mundialistas.

Foto: AP

La selección balcánica se adelantó al minuto 53 con anotación del mediocampista Badelj. Los vikingos emparejaron los cartones al minuto 76 mediante un penalti cobrado por Gylfi Sigurdsson, con lo que renacían sus esperanzas por clasificar a la siguiente ronda.

Pero sobre el final del encuentro celebrado en Rostov, apareció el atacante Perisic para devolverle la ventaja a su país y asegurar su tercer triunfo en esta Copa del Mundo.

Después de terminar en la primera posición del sector D, los dirigidos por Zlatko Dalic enfrentarán a Dinamarca, segunda del pelotón C, el próximo domingo en Nizni Nóvgorod. Quien resulte vencedor de esta eliminatoria se encontrará en cuartos de final con el que salga avante entre España y el local, Rusia, partido que se desarrollará en el Estadio Luzhniki, en Moscú, también el 1 de julio.