Los habitantes de gran parte del orbe presenciaron este viernes el eclipse lunar más largo del siglo.

La llamada “luna de sangre”, cuando se pone roja, fue visible a horas distintas en Australia, África, Asia, Europa y Sudamérica cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinearon perfectamente, y la Tierra proyectó su sombra sobre la Luna.

El eclipse total duró una hora 43 minutos y el espectáculo celeste se prolongó en conjunto casi cuatro horas.

“La Luna se ve roja debido a la dispersión atmosférica que hace que la luz roja traspase la atmósfera, y la composición de ésta puede cambiar en caso de una erupción volcánica o un incendio forestal”, dijo Tom Kerss, astrónomo del Observatorio Real de Greenwich.

“Y el aumento de la densidad del polvo en la atmósfera puede causar que la Luna parezca tener un rojo intenso en particular, y efectivamente es el mismo efecto de nuestros atardeceres y amaneceres”.

Como regalo extra, Marte se encuentra esta semana a menor distancia de la Tierra desde 2003, lo que hace que se vea más grande y más luminoso en el cielo.

Eclipse total lunar / Foto: Especial
Eclipse total lunar / Foto: Especial

En nuestro continente únicamente lo pudieron captar en su fase penumbral en Sudamérica, donde no se verá a simple vista, sino con instrumentos especiales, afirmó Daniel Flores Gutiérrez, académico del Instituto de Astronomía (IA) de la UNAM.

Daniel Flores Gutiérrez, académico del Instituto de Astronomía de la UNAM / Foto: Especial
Daniel Flores Gutiérrez, académico del Instituto de Astronomía de la UNAM / Foto: Especial

De acuerdo a la información de la máxima casa de estudios, comenzó a las 19:30 GTM (Greenwich Mean Time), añadió Flores, titular del Departamento de Efemérides del IA.

¿Qué son de los eclipses lunares?

Los eclipses lunares ocurren cuando la tierra se interpone entre el Sol y la Luna, y genera un cono de sombra que oscurece a nuestro satélite natural.

Para que suceda un eclipse, los tres objetos celestes deben estar alineados, pues así la Tierra bloquea los rayos solares que llegan a la Luna. El de este viernes será un eclipse lunar total, es decir, toda la superficie del satélite entrará en el cono de sombra terrestre.

“Los eclipses de Luna ocurren solamente cuando ésta se encuentra en su fase de luna llena, y si en ese momento las condiciones geométricas del sistema Tierra-Luna son tales que la luna cruza la sombra de la Tierra. Cuando el satélite se sumerge completamente en la sombra de la tierra, tenemos un eclipse total de Luna”, detalló.

Oscuridad y Luna rojiza

El científico narró que cuando nuestro satélite va penetrando la sombra de la Tierra aparece un contorno curvilíneo que es el perfil del planeta; entonces la luz blanca que refleja la Luna se torna en una coloración gris oscura. Cuando se acerca gradualmente a la totalidad, la Luna llena se va convirtiendo en luz roja, “realmente muy bella”, comentó.

La mayoría de los eclipses ocurren así porque la incidencia de la luz del Sol atraviesa la atmósfera y debido al polvo que ésta contiene vemos a la Luna rojiza. “Hay ocasiones en que las condiciones de la atmósfera no tienen demasiado polvo y entonces la vemos grisácea, lo que es poco frecuente”, precisó.

A diferencia de los eclipses solares, que pueden ser vistos solamente desde una parte relativamente pequeña de la Tierra y duran unos pocos minutos, un eclipse lunar puede ser observado desde cualquier rincón del planeta en donde sea de noche, y se prolonga durante más de una hora.

A nivel científico, los eclipses lunares son fenómenos conocidos desde la antigüedad, por los chinos y los antiguos mesoamericanos. “En la actualidad nos ayudan a estudiar el movimiento del sistema Tierra-Luna y de los cuerpos en el sistema solar.

Cada evento de este tipo sirve para mejorar el cálculo del movimiento de los cuerpos celestes”, concluyó.

Con información de agencias

ntb/cms