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Foto: Especial

La utilización de servicios financieros móviles, es decir, de banca digital, podría brindar acceso a mil 600 millones de personas no bancarizadas, así como aumentar el Producto Interno Bruto (PIB) global de economías emergentes en 6 por ciento; es decir, 3.7 billones de dólares, de acuerdo con McKinsey Global Institute (MGI).

Según el análisis Digital finance for all: powering inclusive growth in emerging economies, de MGI, dos mil millones de personas y 200 millones de micros, pequeñas y medianas empresas carecen actualmente de acceso a banca digital, por lo que el crecimiento de la penetración móvil hará que países como Brasil, China, Etiopía, India, México, Nigeria y Pakistán aporten recursos por 3.7 billones de dólares, lo que equivale a agregar al mundo una economía del tamaño de Alemania; además de que el PIB adicional podría crear hasta 95 millones de empleos nuevos.

Gráfico: La Razón de México

Según McKinsey, el PIB adicional podría brindar acceso a mil 600 millones de personas no bancarizadas; más de la mitad de ellas, mujeres. Además, se podrían otorgar 2.1 billones de dólares adicionales de préstamos a individuos y pequeñas empresas de manera sostenible, a medida que los proveedores adquieran la nueva capacidad de evaluar el riesgo de crédito para un grupo más amplio de prestatarios. Asimismo, los gobiernos podrían ganar 110 mil millones de dólares por año al reducir las fugas en el gasto público y la recaudación de impuestos. Los proveedores de servicios financieros se beneficiarían también; es decir, ahorrarían 400 mil millones de dólares anuales en costos directos al cambiar de las cuentas tradicionales a las digitales, que pueden ser de 80 a 90 por ciento menos costosas de mantener.

Al ampliar su base de clientes, los proveedores aumentan las oportunidades de ingresos y pueden incrementar de forma sostenible sus balances en hasta 4.2 billones de dólares.

Gráfico: La Razón de México

En cuanto a los países con menores ingresos, como Etiopía, India y Nigeria, la banca digital elevaría su potencial financiero; es decir, se agregaría hasta 10 o 12 por ciento a su crecimiento, dados los bajos niveles de inclusión financiera y pagos digitales actuales.

Concretamente, los países de medianos ingresos, como Brasil, China y México, podrían sumar de 4 a 5 por ciento al PBI, lo cual es aún un impulso sustancial. Y es que los pagos digitales y los servicios financieros son parte de la infraestructura vital de una economía moderna, lo que permite a personas, empresas y gobiernos realizar transacciones de manera económica y eficiente.

Además, los smartphones son el gran catalizador del próximo boom financiero, ya que en 2014, casi 80 por ciento de los adultos en las economías emergentes tenía un teléfono móvil; mientras que sólo 55 por ciento manejaba cuentas financieras. Casi 90 por ciento de las personas en las economías emergentes tienen acceso a una red y las personas con cobertura 3G o 4G están creciendo.

Para aprovechar la oportunidad, las empresas y los líderes gubernamentales deberán realizar un esfuerzo coordinado y concertado. Se requieren tres elementos fundamentales: infraestructura móvil y digital generalizada, entorno comercial dinámico para servicios financieros, y productos de finanzas digitales que satisfagan las necesidades de las personas y las pequeñas empresas de forma superior a las herramientas financieras informales que actualmente utilizan.

  • El Dato: Países emergentes, como México, Brasil, China o India, podrían sumar 5 por ciento de crecimiento global si incrementan su uso de servicios financieros en smartphones.
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