Emite CNDH recomendación por presunta negligencia en contra de dos menores

En el primer caso se omitió dar la atención debida a una madre embarazada lo que derivó en que el niño naciera ciego; en el segundo, un médico le extirpó el ojo equivocado a un infante

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IMSS
Foto: Archivo

En dos casos atendidos en hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), uno en Michoacán y otro en Sonora, los menores perdieron la vista de forma permanente.

Ante esto, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) dirigió dos recomendaciones al director general del IMSS, Tuffic Miguel Ortega, por los casos de inadecuada atención médica a dos bebés en los Hospitales General de Zona 8, de Uruapan, Michoacán, y de Especialidades número 2, de Ciudad Obregón, Sonora, que les provocaron la pérdida permanente de la vista.

Según los expedientes en ambos casos los médicos tratantes violentaron los derechos humanos a la protección de la salud y a la integridad física, así como el principio del interés superior de la niñez en perjuicio de los menores de edad.

En el caso ocurrido en Michoacán, el bebé fue diagnosticado como pretérmino de 31 semanas de gestación y con síndrome de dificultad respiratoria a déficit de sufractante pulmonar; además, presentaba datos clínicos sugestivos de sepsis temprana. Sin embargo, el personal médico omitió solicitar la realización de cultivos de sangre u orina para confirmar o descartar un proceso infeccioso y tampoco le proporcionó tratamiento antibiótico.

Las evidencias que obran en el expediente permitieron a la CNDH determinar que las omisiones señaladas y la falta de un diagnóstico y tratamiento oportuno de la retinopatía permitieron que dicho padecimiento evolucionara, lo que finalmente le ocasionó la pérdida permanente de la vista al menor.

En el caso ocurrido en Sonora, esta Comisión Nacional acreditó que un médico oftalmólogo violentó los derechos humanos del menor paciente al modificar el plan quirúrgico inicial en la cirugía programada en la que debía extirparle el ojo izquierdo y revisarle el derecho para valorar la posibilidad de colocarle una válvula Ahmed.

El médico tratante le extirpó el ojo derecho sin considerar las condiciones de vulnerabilidad en atención a su edad, ni tomar en cuenta que dos enfermeras y una anestesióloga le informaron que el ojo que debía extraer era el izquierdo.

Posteriormente, en otra cirugía, se le debió extraer el ojo izquierdo que presentaba malignidad por retinoblastoma (cáncer), y el paciente menor de edad quedó en condición de ceguera total irreversible.

Por lo anterior, la CNDH pide al director general del IMSS se reparen integralmente los daños en ambos casos, que incluyen compensación y/o indemnización justa, debida y oportuna atención psicológica y la inscripción de los menores en el Registro Nacional de Víctimas para que accedan, en lo conducente.

 

 

 

 

 

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