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La cinta revela la riqueza musical de la unión americana. Foto: Especial
La cinta revela la riqueza musical de la unión americana. Foto: Especial

Nunca un viaje evocó tanta añoranza al pasado. El maestro del jazz Louis Armstrong realizó a lo largo de su vida un peregrinaje por las principales ciudades estadounidenses mientras deleitaba con su música a los norteamericanos, aquella que su son y su impronta le catapultaron a los anales de la historia del país.

Casi cincuenta años después de su muerte, Estados Unidos se encuentra en un punto totalmente diferente. Las políticas unilaterales de Donald Trump llenan las portadas de todo el mundo, pero para mal.Cuánto bien haría hoy Armstrong tocando su trompeta para ahogar los ladridos del presidente.

De hecho, así lo entiende el documental America’s Musical Journey, promovido por la autoridad turística de EU, un filme que viaja a través de la historia de la música del país siguiendo los pasos de Armstrong. Un recorrido por seis ciudades que son prueba de la fuerza cultural que un día traspaso fronteras y que cambió para siempre a Estados Unidos.

La película sigue al cantante y compositor nominado al Grammy Aloe Blacc para descubrir cómo se gestaron formas musicales como el jazz, el blues, el soul, el R&B o el rock&roll. Él, hijo de migrantes panameños, conoce de cerca lo abierta que es la música en su país. La lucha de Trump contra actores, mujeres, periodistas y, sobre todo, hispanos no deja de empañar la imagen de la potencia mundial.

  • El Dato: En 1917 se realizó la primera grabación fonográfica de jazz titulado Original Dixieland Jazz Band.

La imagen de una América blanca y solo para los estadounidenses que promueve Trump contrasta precisamente con lo que supone la potente industria musical del país. La cultura musical estadounidense no podría ser concebida sin esa mezcla forjada por migrantes multirraciales. Una enorme saga de músicos, cantantes y compositores que bebieron de esos ritmos africanos que se fundieron con los acordes, tonos e instrumentos europeos. La música americana floreció mucho más allá de lo que jamás alguien se había imaginado. Quién sabe el talento que se habría echado a perder si siempre hubiera habido muros, separaciones forzosas entre familias y verborrea que roza el racismo.

Estados Unidos no solamente es Donald Trump y este viaje narrado por Morgan Freeman y dirigido por director el nominado al Oscar Greg MacGillivray demuestra que hay mucho más allá.

America’s Music Journey recorre el viaje que realizó Louis Armstrong. Él fue capaz de superar todos los presagios y convertirse en el “embajador” de la música estadounidense. Desde las plazas de Nueva Orleans a la calles de Chicago, de los éxitos de Detroit al music row de Nashville y del romance con el jazz en Manhattan a la fiebre por la salsa en Miami.

Su periplo se convirtió en inspiración a toda su generación que vio en la música una forma de expresión libre. De ahí surgieron tonos, ritmos y letras que sirvieron de escape para muchos.

Gráfico: La Razón de México