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Seguimiento de la agresión.

La violencia empañó la edición 117 del clásico regio entre Tigres y Monterrey, cuando alrededor de las 18:30 horas, 30 minutos antes de que comenzara el último partido de la Jornada 10 del Apertura 2018, un aficionado del conjunto felino, identificado como Rodolfo Palomo Gámez (de 21 años), fue golpeado y apuñalado por integrantes de la porra de Rayados, motivo por el que fue llevado al hospital, debido a la hemorragia provocada por un envase roto de cerveza que entró en su costilla derecha.

El lamentable incidente ocurrió en la Avenida Aztlán, no tan cerca del Estadio Universitario, sede del duelo. Todo comenzó cuando un automovilista intentó atropellar a seguidores del cuadro de la UANL. Uno de ellos era Rodolfo, quien fue alcanzado y golpeado por pseudoaficionados de La Pandilla.

La Cruz Roja reportó inmediatamente que Palomo Gámez quedó herido de gravedad con lesión punzocortante y golpes. Por su parte, la Liga MX emitió un comunicado en el que reprobó los actos violentos ocurridos antes del partido, además de exigir “a las autoridades estatales de Nuevo León investigar y esclarecer lo sucedido en las inmediaciones del Estadio Universitario”.

En redes sociales uno de los agresores fue identificado, por lo que la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León informó que está “realizando las investigaciones pertinentes para capturar a los responsables de tan lamentables hechos”.

En la última década ha incrementado la violencia en el futbol mexicano. Como ejemplo de ello está lo ocurrido en agosto de 2011, cuando mientras jugaban Santos y Morelia en el Estadio Corona, ocurrió una balacera afuera del inmueble entre un comando armado y elementos de la policía municipal. Y apenas en febrero del año pasado, pseudoaficionados del Veracruz agredieron a seguidores de los Tigres, luego de que los felinos vencieron a los jarochos en el Estadio Luis Pirata Fuente.

Pasando al terreno futbolístico, ambos equipos quedaron a deber y no se hicieron daño a lo largo de los 90 minutos del encuentro disputado en el Volcán; escenario en el que ambos conjuntos empatan por tercera ocasión consecutiva, y en el que los Rayados no ganan un clásico en fase regular desde el Apertura 2013.

Mientras se disputaba el clásico, los cánticos de los integrantes de la barra del Monterrey decían “Oh, los vamos a matar, los vamos a matar”, en una clara muestra de que la violencia suscitada momentos antes fuera del estadio se trasladó al interior del inmueble. Una vez más la Liga MX se vio empañada por este tipo de actos.

Fue la primera vez en poco más de cuatro años que las dos instituciones regiomontanas igualaron sin anotaciones. La última ocasión que ello había ocurrido fue el 1 de febrero de 2014, cuando en la Jornada 5 del Clausura 2014 quedaron 0-0 en el Estadio Tecnológico, antiguo hogar de la Pandilla.

Al término del encuentro la policía ingreso al estadio, pero a la zona donde se encontraba la barra del Monterrey, pues deseaban encontrar a algunos de los responsables de la agresión; a niños y mujeres los dejaron ir.

Chivas deja ir triunfo ante Gallos

En tiempo agregado y sin muchos méritos, el Querétaro rescató un empate de 1-1 ante un Guadalajara al que se le anuló de manera polémica un gol que parecía válido, en juego de la fecha 10 del Apertura 2018 de la Liga MX.

Alan Pulido, por la vía del penal al minuto 84, adelantó a los tapatíos, mientras que también desde los 11 pasos, el brasileño Camilo Sanvezzo logró la paridad al 93 de acción, en duelo disputado en el estadio de Chivas.

Con este resultado, el conjunto de la Perla de Occidente llegó a 14 unidades en la clasificación, mientras Gallos Blancos llegó a 15.

Más allá del gol que se le anuló y que le pudo haber dado el triunfo, uno de los grandes pendientes y deudas que tiene el Rebaño Sagrado es el de ofrecer una actuación redonda ante su gente, ya que puede dominar al rival y generar ocasiones de gol, pero sufre mucho para reflejar todo esto en el marcador.

Aunado a la falta de certeza en el toque final del “chiverío”, Tiago Volpi fue factor en todo el juego, al intervenir en dos ocasiones claras para evitar la caída de su marco.