Cuestionan estereotipos esteticos en pieza teatral

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
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Foto Cortesía Complot/Escena

Durante la década pasada en nuestro país hubo una revalorización de la improvisación como género escénico, más que como una técnica actoral; diferentes espacios abrieron sus puertas a espectáculos que acercaron al público con dicha forma de hacer teatro. Propuestas como La improlucha, Los improbables y Solo de impro fueron muestra de ello.

El trabajo de improvisación conlleva complejidades específicas: una constante retroalimentación con el público, el cual tiene que estar todo el tiempo atento e interesado en la dinámica presentada, una agilidad mental para conectar ideas y mantenerse atento a los estímulos musicales, de movimiento y aportes de los compañeros.

Con 15 años de trayectoria, la agrupación Complot/Escena presenta Señorita impro, un divertimento que se interna en la estética de los certámenes de belleza para criticar los reality shows, los concursos estéticos y también la construcción de la imagen de la mujer a partir de la banalización de su cuerpo.

Verónica de Alba, Cristina Zamudio, Karla Morales, Daniela Arroio, Nacho Sevilla, Juan Carlos García y Mario Alberto Monroy, además de los músicos Adrián Aranda y Juanjo Rodríguez, son los histriones que alternan funciones para construir lo que consideran realmente bello: historias creadas en conjunto.

Dispuestas a hacer cualquier cosa con tal de obtener la codiciada corona, las participantes y dos hombres se dan cita, sobre una plataforma circular, para construir (a partir de elementos que el público sugiere) las narraciones que tienen que convencer al jurado (el público).

Algunos de los retos son recrear una telenovela con un asesinato que debe contener el objeto y el lugar que se proponen en el momento, la invención de canciones o mencionar palabras de campos semánticos específicos.

El montaje también es una reivindicación de las mujeres en la improvisación porque se han creado reconocidas figuras masculinas en torno a dicho género como Omar Argentino, Omar Medina, Juan Carlos Medellín, Fernando Bonilla, Carlos Aragón y Ricardo Zarraga, entre otros. Sin embargo no hay tanta notoriedad de las mujeres. Por tal motivo, la dirección de la propuesta queda en manos de Mari Carmen Núñez, quien tiene una sólida trayectoria en la producción, dirección y actuación de espectáculos de improvisación y de obras de teatro.

Al final de la noche, hay una ganadora que se corona como la Reina de las Historias Improvisadas, una mujer de carne y hueso que no es de la realeza, ni narcotraficante, ni mucho menos cantante famosa, es únicamente la que por sus méritos convenció a un exigente jurado.