Dos tipos descuidados

Dos tipos descuidados
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Por Rocío Macías

Como cada año, desde hace 12, Óscar Chávez se presentará en el Auditorio Nacional. Con las canciones tradicionales de su repertorio, con las que ha descubierto de la música tradicional mexicana y con la sorpresa de incluir algo de rock, el llamado Caifán Mayor, además de sus incondicionales Los Morales, tiene a Jaime López como cómplice de lujo.

Con el nombre de Dos tipos descuidados, el concierto del próximo 29 de agosto estará enmarcado por el buen humor, por la camaradería y por las tantas anécdotas que tienen por contar Óscar y Jaime.

De esta complicidad, para muchos sorpresiva, Chávez dice que “aunque Jaime no lo sepa, yo ya lo tenía pensado desde hace mucho tiempo. Cada que lo encontraba le decía ‘tenemos que platicar’, pero siempre terminábamos hablando de Marcial (Alejandro), porque él también estaba invitado”.

Un honor para Jaime, según cuenta. Y explica que dentro de sus influencias musicales sin duda alguna está Óscar Chávez. “En Avándaro me quedé esperando a Óscar. Si ese Festival se quería parecer a Woodstock, pues tenía que ser con un criterio muy amplio, el de EU fue un festival de rock en el sentido amplio de la palabra y recuerdo que una de las altas exponentes de la llamada corriente contestataria del folklor de la new left, pues era Joan Baez.

“Entonces yo esperaba un amplio espectro, porque era cuando lo pop significaba algo, pues debía estar Óscar Chávez. Que no estuviera fue una de mis tantas decepciones del Festival de Avándaro, porque los rocanroleros resultaron más priistas que el PRI”.

Pero la espera terminó cuando Jaime se encontró con Óscar Chávez, y no sólo como público, sino como acompañante. En 1986, en un concierto en Ciudad Universitaria, “en la cumbre del movimiento del CEU. Estaba Óscar para tocar y no llegó su guitarrista, y yo atrás, que también me habían invitado, y me dijo que lo acompañara. Tocamos juntos como una hora”.

Ahora se presentarán juntos, y tocará cada quien lo suyo, pero también interactuarán. Es así que Jaime cantará rolas de Chávez y viceversa.

Jaime destacó la cultura musical de Óscar. “Una vez nos pasamos toda la noche hablando de Atlantic Records, de blues y gospell, me sorprende el acervo tan amplio que tiene”. A lo que Óscar Chávez agregó, “y espérate al vestuario que voy a usar”. “¿Algo así como Chávez in Las Vegas?”, preguntó Jaime.

Salto entre géneros. Óscar Chávez va a cantar canciones tradicionales “que trato que no sean muy conocidas, algunas cosas de Veracruz y de Guerrero. Algunas son ‘El buscapiés’, ‘El borracho’ y ‘La indita’, que nunca los he tocado. Lo que siempre hago es proponer cosas desconocidas, claro, que tengan calidad”.

Jaime López cantará “mucho de lo que se me queda luego por falta de acordeonista, como muchas de Nordaka como “Por cigarros a Hong Kong”, “Por los arrabales”, “Doroteo”. Además interpretará las clásicas que lo han dado a conocer dentro del rock en México.

Ambos saben que no faltarán las peticiones. Al respecto Chávez dice que en los conciertos “ya sabes más o menos algunas cosas que espera la gente y las cantas, pero tampoco soy buzón de peticiones y no canto lo que me piden, canto lo que yo quiero”.

Sobre la selección de temas, López dice que “al principio se nos ocurrían literalmente mil canciones por género, pero cuando mucho tienes un poco más de dos horas para el concierto, y el espíritu de Darwin empezó a imponerse en la selección de la especie. Y ahí ha habido sorpresa tras sorpresa al ver las canciones en las que estamos interrelacionados. Han sido varias sesiones terapéuticas”.

fdm