La dinastia Bichir se une para conspirar

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Foto Notimex

Los varones Bichir regresan para compartir escenario con la obra del polaco Slawomir Mrözek, considerado piedra angular del teatro universal.

El último preso o la policía en el Teatro Helénico hasta el primero de noviembre presenta la historia de un hipotético país donde el sistema represor ha logrado que la población asimile un estado de bienestar pleno en el cual ninguno de sus ciudadanos desea reclamar sus derechos y alzar la voz, aunque sean instigados por un ferviente sargento de la policía. Hasta el último preso político demuestra ser fiel y retractarse de todas las ideas revolucionarias y anárquicas para ser puesto en libertad y con ello trae graves e hilarantes enredos para los agentes y el sistema, ya que sin presos y detenidos ¿cuál es el fin de la policía?

De acuerdo con el director, Alejandro Bichir, desde hace tiempo se había planteado volver a la vida obras que en su momento tuvieron fortuna con el público así como la crítica. Es cuando uno de sus hijos le hizo la pregunta que detonó todo: ¿quieres regresar al teatro o seguir con las telenovelas? El director y actor respondió de inmediato: “yo prefiero hacer teatro”. Después le preguntó sobre qué obra deseaba montar, fue ahí cuando rememoró las particularidades de El último preso o la policía, lo especial que fue su éxito así como su vigencia.

Comenta que originalmente en escena (1982) estaban el “gran maestro Carlos Ancira”, los maestros Miguel Córcega, Augusto Benedico, Jorge Bátiz y Blanca Guerra, sobre lo cual expresa para La Razón: “Vale la pena reponerla con mis hijos porque ellos la vieron de chamacos y cuando lo propuse les entusiasmó mucho la idea de volver a hacerla con ellos. Les daba mucho gusto y en cierta forma pues tuvieron el agrado de trabajar con ellos en la Compañía Nacional de Teatro”.

Como director llevó un análisis exhaustivo dependiendo de las características de cada uno de sus actores y con ello definió: “Bruno es un actor que trabaja constantemente; este papel (jefe de la policía) que habla toda la obra le va a gustar porque cuando él toma el micrófono no lo suelta. El de sargento de la policia, que es en realidad un personaje un poco tragicómico, se lo voy a dar a Odiseo porque Carlos Ancira hacía este personaje y él era un gran trágico cómico cuando él quería, y luego el último preso recayó en Demián porque en cierta forma es algo que le va a él, porque es muy gracioso ese personaje y a él le gusta mucho andar de chistosito”.

“La obra es una comedia y el reto es que ellos han hecho teatro, cine, misterio, televisión seria y ahí están los resultados; y de pronto invitamos a Reynaldo Rossano, que para mí es un actor extraordinario como disciplinado, buen amigo y compañero, se mete al público en el bolsillo con su actuación; y entonces hicimos un cuarteto muy interesante”, opina el también director de televisión.