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Jugadores de España celebran el triunfo de ayer ante su similar de Irán en el Mundial de Rusia. Foto: AP

La selección nacional de España se impuso por la mínima a su similar de Irán, en un encuentro en el que la Furia Roja tuvo un primer tiempo de un futbol bastante elegante y visible; sin embargo, al frente le faltó profundidad, mientras que los asiáticos echaron toda la carne al asador en el complemento, pero no les alcanzó. El gol de Diego Costa, al minuto 54, finiquitó el encuentro y dejó en el sueño a los Príncipes de Persia.

Gráfico: La Razón de México

El juego colectivo de España encanta. La Furia tiene un proceder en el futbol asociación que impresiona, desde su defensa, pasando por su medio campo y, aunque por momentos su delantera trastabillea, también sabe funcionar cual reloj alemán, con precisión y pases quirúrgicos. Ayer, por momentos, en los primeros minutos del encuentro regalaron un recital digno de no parpadear.

Los ibéricos mantuvieron acorralado a Irán y fue hasta pasado el minuto diez cuando los Príncipes de Persia pudieron rebasar el medio campo y antes del 20’ ya sumaban dos arribos a la portería española, pero ambos fueron de poco peligro.

No obstante, los europeos abusaron  del lujo en sus toques y eso no les permitió terminar jugadas que con la practicidad hubieran sido más fructíferas.

El equipo Melli tuvo que recurrir al futbol colmillo, a trabar a los representantes de la Furia Roja, valerse de las faltas y entradas rudas, de hacer tiempo y montar un muro defensivo; los pupilos de Hierro fueron incapaces de romper esa barrera, con todo y su sofisticado futbol.

Foto: AP

Así murieron los primeros 45 minutos, con un España insistente y un Irán resistente. Luego, para la segunda mitad, los dirigidos por Carlos Queiroz abrieron sus líneas y trataron de ser un poco ambiciosos. Antes del 50’, España ya había tenido dos llegadas francas a gol, las dos congeladas por el portero Beiranvand.

Al 52’, el “10” iraní, Karim Ansarifard, recibió un balón que venía del saque de banda e hizo un disparo bien acomodado que apenas rozó la red de la portería defendida por David de Gea y todo quedó en un gran susto, pero también sirvió para que los ibéricos se despabilaran.

Al 54’, en una jugada muy circunstancial, Diego Costa abrió el marcador, cuando un defensa de Irán quiso despejar, pero la redonda rebotó contra la pierna derecha del delantero ibérico, quien se encontraba justo en el centro del área.

Foto: AP

Ahí se abrió más el juego, los Príncipes de Persia se tiraron más al frente, arriesgaron, lo que le permitió a la Furia salir con más ligereza y libertad, pero también posibilitó a los asiáticos aproximarse más a la portería rival; de hecho, al minuto 61 protagonizaron una pequeña novela, cuando Saeid Ezatolahi empujó el esférico y venció a De Gea, tras un pase a profundidad de Sardar Azmoun; sin embargo, el “6” iraní estaba en fuera de juego y su festejo y éxtasis, con llanto incluido, tuvo que ser contenido.

La agonía del choque fue justo eso para los españoles, que sorprendentemente se vieron inmersos en un escenario bochornoso, en el que sus rivales los pusieron en jaque en un puñado de ocasiones buscando la igualada, la cual nunca llegó.

  • El Dato: Costa es el tercer jugador español que marca tres goles en los primeros partidos de una fase de grupos de un Mundial, tras Michel (1990) y Torres (2006).

 

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