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Iago Aspas marca el segundo tanto de España, ayer. Foto: AP

España y Portugal sufrieron de más; fueron por momentos exhibidos. Si bien la Furia quedó como líder del Grupo B, a nada estuvo de perder su encuentro ante un combinado de Marruecos que por momentos puso el corazón y se despidió de forma digna. Los lusitanos, por su parte, pecaron de soberbios y se relajaron por largos lapsos, lo que casi los deja eliminados; sin embargo, la suerte y la tardía reacción de los iraníes los puso en la siguiente fase.

Gráfico: La Razón de México

La Furia comenzó el encuentro de forma revulsiva, con David de Gea en su puerta, más la irrefutable experiencia de Sergio Ramos, Gerard Piqué, Jordi Alba y Dani Carvajal, con su medio campo poblado de hombres de largo colmillo, comenzando por Andrés Iniesta, Sergio Busquets y Thiago, mientras que en la punta estuvieron su goleador Diego Costa, Isco y el jugador del Manchester City David Silva.

Pero, pese a esa ostentosa plantilla y el dominio que tuvo durante los primeros minutos la Roja, prontamente comenzaron a nadar contracorriente, cuando al minuto 14 Khalid Boutaïb sorprendió a propios y extraños con su gol, que ponía en predicamentos a los ibéricos.

La jugada comenzó cuando Iniesta devolvió la redonda a uno de sus zagueros, pero no se percataron de que Boutaïb  estaba al asecho; les robó el dulce pasado el medio campo y de ahí pegó una carrera para ponerse mano a mano ante De Gea, quien nada pudo hacer ante la definición del “13” del representativo de Marruecos.

Pero si algo hay que aplaudirles a los españoles es ese pundonor que nunca los abandona y al 26’ llegó la igualada. Y fue justamente de los pies de El Fantasmita, quien fue tejiendo la jugada desde el medio campo y, tras una serie de pases precisos, él y sus compañeros se fueron acunando en el corazón del área rival, adonde retomó Iniesta, se tiró por la izquierda y luego sirvió a Isco, quien cerró la obra de buena forma, fuerte, contundente y con la suficiente idea como para que el guardameta Munir no pudiera hacer absolutamente nada ante tal ráfaga.

Ya con el empate, los ibéricos no cedieron, mantuvieron la posesión del juego y fueron peligrosos. Los Leones del Atlas, por su parte, apenas apelaron al pelotaso, a un descuido de los campeones del Mundial Sudáfrica 2010, como ya lo habían hecho en el primer infortunio que representó el 1-0, pero la Furia roja se podrá equivocar una vez, no dos veces, o por lo menos no en el mismo encuentro.

España estuvo muy cerca, pero el intento que más levantó a los presentes fue en el último minuto del primer tiempo, cuando Andrés Iniesta mandó un centro casi sobre la línea de cal y Costa llegó muy tarde al remate y el esférico se paseó por todo el marco de los marroquís.

Los segundos 45 minutos fueron igual de intensos y propositivos por parte de los españoles, aunque los pupilos de Hervé Renard intentaron aprovechar esa enjundia desmedida de sus rivales para intentar sorprenderlos y lo lograron al 81’, cuando Youssef En-Nesyri remató de cabeza una asistencia de Faycal Fajr.

Pero la Furia Roja, de último minuto y con ayuda del VAR, consiguió el empate, gracias a un remate de taquito de Aspas, quien le pegó con la derecha tras un pase de Carvajal; ahí se definió todo y ahí también terminó la zozobra para la Furia.

  • El Dato: Cristiano Ronaldo es el primer jugador portugués que falla un penalti en toda la historia de la Copa del Mundo.

CR7  y Portugal se relajan. Portugal y su revulsivo, el delantero Cristiano, no se guardaron nada ayer. El técnico Fernando Manuel Costa Santos mandó a su mejor once para tratar de quedarse con la cima del Grupo B, con Rui Patrício en su puerta; José Fonte, Pepe, Raphaël Guerreiro y Cédric Soares, como centinelas en su zaga; mientras que William Carvalho, Adrien Silva, João Mário y Ricardo Quaresma se hicieron cargo del medio campo.

Gráfico: La Razón de México

CR7 y André Silva fueron los que acosaron la cabaña de Irán, El Bicho lo hizo con disparos de larga distancia, con jugadas por las bandas y con pases profundos a sus compañeros, los cuales fueron peligrosos, pero no se vieron reflejados en el tablero.

El encuentro entre lusos e iraníes parecía sentenciado a los bostezos, con toques displicentes, con propuestas a cuentagotas, pero justo cuando el cronómetro marcaba el 45’ del primer tiempo, apareció Quaresma con una genialidad que dejó atónitos a los ahí presentes.

El extremo derecho, quien juega en el Beşiktaş de la Superliga de Turquía, tomó el esférico por la banda derecha, ahí pasó a Silva, quien de taquito le regresó la pared y Ricardo escribió un pedazo de poema con los tres primeros dedos de la pierna derecha, con lo que mandó la redonda a regocijarse de placer al fondo de la red de los Príncipes de Persia. El portero Alireza Beiranvand se estiró cual largo es, pero la misión era imposible. Así murió el primer tiempo, con un juego por demás aburrido, pero un cierre superlativo.

Para el complemento, el encuentro se retomó con polémica, tras un derribo a CR7 en el área de los iraníes, el cual tuvo que ser puesto ante los ojos del VAR, los que sentenciaron pena máxima y el mismo Bicho lo cobró, pero su tiro fue detenido por el guardameta Beiranvand.

En la agonía del encuentro la displicencia de Portugal le abrió los espacios a Irán, que no aprovechó del todo y apenas cumplió con que el marcador no se ampliara y con poner en aprietos a Cristiano Ronaldo, quien en una jugada estuvo a nada de ser expulsado, pero con todo y la ayuda del VAR, el imprevisto apenas quedó en una tarjeta amarilla.

Y fue también la tecnología la que permitió que el equipo Melli consiguiera el gol del empate, el cual fue ejecutado por Karim Ansarifard, al 90’, y los minutos restantes fueron para someter a los lusos, que a nada estuvieron de ser eliminados; sin embargo, los pupilos de Fernando Manuel Costa Santos aguantaron agazapados y con eso tuvieron para concretar la igualada.

Arabia Saudita dice adiós con decoro

Ya con las esperanzas muertas, Egipto y Arabia Saudita cumplieron con su partido de tramite en el campo de Volgogrado, con la única misión de salvar el orgullo, siendo los Jeques los que se llevaron los tres puntos tras ganar de último minuto 2-1.

Tras unos primeros 45 minutos bastantes tristes, hasta la agonía fue cuando un centro de Alburayk que Salem Aldawsari remató en el área y acabó con las esperanzas de Egipto, que finalmente decepcionó tras no conseguir un solo punto.

Sin embargo, el cotejo quedará marcado por la actuación de los egipcios Mohamed Salah, quien regaló un gol a su afición, y del portero El Hadary, quien se convirtió en el arquero más veterano en disputar un Mundial. El tanto de Salah llegó a los 22 minutos con un remate bombeado que techó al portero en el 1-0. Todavía el propio Salah falló un par de llegadas más, incluso un mano a mano al 24’ al intentar un remate similar al del gol.

El otro tanto del combinado de Arabia Saudita fue cortesía de Salem Al-Dawsari, quien justo al 90 empujó el esférico, concretando así la gloria de los suyos.