Estela, la madre y abuela. ¿Consulta amañada?

QUEBRADERO

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En Buenos Aires

1. Ayer conversamos con dos grandes personajes argentinos: José Lino Salvador Barañao, secretario de Ciencia y Tecnología, una suerte de titular de la SEP y también con Estela de Carlotto, presidenta de la asociación Madres de Plaza de Mayo.

Salvador Barañao ha sido señalado por quienes apoyan a Cristina Fernández. Es uno de esos extraños casos en los que un funcionario trabaja en dos diferentes administraciones. Estuvo 8 años con Cristina Fernández y ahora lleva tres con Mauricio Macri. Algunos piensan que es un traicionero porque aceptó la propuesta de Macri.

Sin embargo, a la vista de los resultados, su decisión fue lógica. Él le hizo una propuesta a la señora Fernández de transformar el antes llamado ministerio de Educación, y conservar el cargo ha representado la continuación del proyecto.

Argentina está hoy desarrollando un proceso educativo transformador. Ha logrado cambiar muchos de los tradicionales esquemas en que los métodos eran anquilosados y poco o nada tenían que ver con los estudiantes. Barañao ha sido defensor de abrir los procesos educativos a las áreas humanísticas, poniendo particular énfasis en la ciencia.

Barañao nos dice que todo proceso de reformas requiere tiempo. No se pueden cortar de tajo porque sólo se aprecian con el paso generacional.

El secretario argentino es un hombre controvertido. Lo es porque se quedó con Macri, pero es un personaje reconocido por unos y otros, aunque algunos lo hagan en voz baja.

En la discusión que se dio recientemente en este país sobre el aborto, fue una de las voces que más se escuchó. Se podía estar a favor o en contra, pero su sensatez y razonamientos acabaron por avalarlo. “Yo creo que legalizar el aborto no implica fomentarlo, no va a haber más, lo que va a haber son menos pérdidas de mujeres”.

Estela de Carlotto ha vivido una pesadilla y ha salido de ella libre y con enorme fuerza. Perdió durante la dictadura militar a su hija Laura, quien estaba embarazada. Días después de su detención tuvo a su hijo, se lo quitaron y fue asesinada. El bebé fue entregado a un matrimonio de campesinos en una villa cercana a La Plata. Estela se ha dedicado a buscar, junto con otras madres, a todos los niños que fueron robados y “entregados” a lo largo de su vida. Hace algunos años tuvo su premio. En la sede de la casa de las Madres de la Plaza de Mayo apareció un hombre de 37 años, dijo que no conocía su pasado, pero que tenía dudas sobre si él había sido “entregado”. Después de largas investigaciones encabezadas por la hija de doña Estela se supo que este hombre de 37 años era su nieto y, además, quien había llevado la investigación y con quien había conversado en innumerables ocasiones, resultó que era su tía.

Doña Estela no deja de conmoverse. “He logrado tener una vida grande, tengo hijos, nietos y bisnietos, recuerdo a mi marido y a mi hija, la junta militar me los quitó, pero tengo una familia maravillosa”.

2. Va de nuevo. La construcción del aeropuerto entró en un terreno de mayor confusión. No tienen las preguntas de la consulta, se están enredando con el tema de los habitantes de la zona y además ahora empiezan a enfrentarse con los dueños de las minas.

Dicen que no, pero están cargando los dados. Particularmente, no nos queda claro cuál debe ser la mejor opción para el nuevo aeropuerto, pero la objetividad a la cual han apelado, se ha ido diluyendo. El momento es sumamente importante. Tienen que colocar auténticamente los pros y contras, no a través de un pod-cast de López Obrador. La decisión es tan relevante que obliga a desarrollar la mejor de las estrategias comunicativas.

Los debates que se han hecho, por ejemplo, los de Canal 11, han terminado en discusiones por momentos bizarras. No queda claro cuál debe ser la mejor decisión para un país de presente y futuro.

El tiempo apremia como lo hemos venido diciendo. Tienen las manos auténticamente en la puerta y están a nada de que se las cierren. Es una decisión de presente y futuro.