Talento nacional

Escobe Soliz, arquitectura de contexto al alcance de todos

Los mexicanos Pavel Escobedo y Andrés Soliz destacan a nivel mundial gracias a sus prácticas para construir proyectos; uno de sus trabajos más reconocidos es la Casa Nakasone, de bajo costo, en la periferia de la CDMX

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Andrés Soliz y Pavel Escobedo.Fotos Cortesía: Ariadna Polo y Gerardo Aznar
Por:
  • Karen Rodríguez .

El estudio mexicano Escobedo Soliz logró captar la mirada internacional de algunos de los galardones más importantes de arquitectura, el Fritz Höger para la Arquitectura en Ladrillo 2020, gracias a sus prácticas para crear proyectos con una esencia única que parteº del contexto geográfico y las circunstancias históricas, sociales y económicas para materializarlos en la realidad.

Escobedo Soliz es un despacho fundado en 2016 por Pavel Escobedo y Andrés Soliz, dos jóvenes que eran compañeros de clase en la Facultad de Arquitectura de la UNAM y tras realizar juntos su trabajo de tesis y construir la instalación temporal del Museo de Arte Moderno de Nueva York como parte del MoMA PS1’s Young Architects Program (YAP), decidieron unirse para crear su firma con una metodología propia.

Juntos han creado diversos proyectos como una caseta de policías, velatorios en Bolivia, escuelas en Puebla, una plaza pública, museografía y, por supuesto, una emblemática casa ubicada en la Ciudad de México.

“Nuestra semblanza habla del contexto, pero también nos gusta hablar de las circunstancias. Un contexto muchas veces puede ser sólo geográfico o del terreno y las circunstancias son el presupuesto, el gusto del cliente, los tiempos y la historia del lugar. Se juntan muchas particularidades en cada uno de los proyectos… no nos gusta reducir nuestra práctica a un lenguaje, sino trabajar con éstas como una metodología”, dijo el arquitecto Pavel Escobedo en entrevista con La Razón.

Con cada una de sus creaciones buscan demostrar que la arquitectura puede ser accesible para cualquier sector de la población, sin importar el tamaño o presupuesto del proyecto, para ellos, todos tienen el mismo nivel de importancia.

Tiene un patio interior la vivienda.

CASA NAKASONE, CON RECONOCIMIENTO MUNDIAL

Un ejemplo de las prácticas de Escobedo Soliz es la Casa Nakasone, una pequeña vivienda de 100 m2 distribuida en dos niveles, cada uno de 50 m2, la cual se construyó para una maestra retirada en la periferia de la CDMX.

La Casa Nakasone se edificó de ladrillo con un esqueleto de concreto en el que se abre un patio interior que está flanqueado por dos alas o “brazos” conectados por un pasillo lineal. En la planta baja, uno de estos volúmenes alberga la sala y el otro la cocina y el comedor. Mientras que en la parte superior hay dos dormitorios que se encuentran en cada ala.

Los cimientos, la plataforma, las escaleras y una de las paredes de la casa se construyeron con piedra volcánica encontrada en el sitio.

Además, la luz juega un rol muy importante en la casa ya que todos los espacios tienen una calidad de luz distinta dependiendo de su uso.

La Casa Nakasone cuenta con dos pisos.

“Fue una experiencia muy interesante y fue muy importante estar en la obra haciendo pruebas con los materiales, la reducción del sistema constructivo a un sistema tradicional de marcos de concreto y tabique.

“Era un tema económico trabajar con los recursos y el conocimiento de la gente del lugar, más allá de pensarlo como estético, sino tratar de hacer el mejor proyecto para la señora con los recursos que teníamos, al final fue de mucho impacto y a la gente le gustó mucho”, explicó Pavel Escobedo.

Por su parte, el arquitecto Andrés Soliz señaló que la estética de la Casa Nakasone responde a la honestidad de los materiales y a un orden que era buscar la estructura y que la luz fuera lo que le diera esa calidad estética.

“En el caso de una vivienda económica, su valor estético recae en esta honestidad de los materiales, de la naturaleza estructural del proyecto, más que en que estábamos buscando un diseño… Si vas a hacer una casa en un lugar donde no hay mucho dinero y se construye de esa forma enaltezcamos esa forma”, comentó el fundador de Escobedo Soliz.

El diseño de la Casa Nakasone fue reconocido por el premio Fritz Höger para la Arquitectura en Ladrillo 2020, uno de los galardones de arquitectura más importantes de Alemania.

“Me dio mucho gusto haberlo ganado, porque es la primera vez que se otorga este premio a México y con una casa tan pequeña. Este galardón lo habían obtenido arquitectos de la talla de Álvaro Siza, un profesionista portugués con una trayectoria importante que apreciamos”, comentó Andrés Soliz.

Se aprovechan todos los espacios.

Finalmente, los fundadores de Escobedo Soliz resaltaron que la Casa Nakasone les ayudó a romper con el estereotipo de que la arquitectura es un lujo y lograron visibilizar que este tipo de labor está al alcance de cualquier sector de la población.

“Nos ha acercado a un sector de la población real, al cliente que quiere mejorar sus condiciones de vida en sus casas… quitarnos la idea de que la arquitectura es un lujo y no un servicio que va a cambiar sus condiciones de hábitat”, concluyó Pavel Escobedo.

Premios de Escobedo Soliz
  • ​Emerging Voices de la Architectural League de Nueva York 2020.
  • ​Premio Fritz Höger para la Arquitectura en Ladrillo 2020.
  • ​Instalación Weaving the Courtyard para el MoMA PS1’s Young Architects Program 2016.
  • ​Holcim Awards for Sustainable Architecture  el 2014.