Exponen reliquias de conventos carmelitas por primera ocasión

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Riquezas pertenecientes a la Orden de las Carmelitas Descalzos en México como un lienzo de José de Ibarra, de principios del siglo XVIII, el más antiguo que se conoce sobre ese prototipo: un cristo descansando en el jardín; las manos de un alma del purgatorio en madera; así como cartas autógrafas de Santa Teresa de Jesús, y reliquias de su cuerpo, salen por primera vez de los conventos para exhibirse al público.

A través de 190 piezas entre pinturas, cerámicas, libros y documentos se da cuenta de la historia de esta orden religiosa “que mantenía el equilibrio de las ciudades coloniales” en el país, y cómo el uso de estas piezas que conforman la muestra Tesoros escondidos de conventos carmelitas, siguen dándole identidad.

“Esta exposición se llama Tesoros escondidos de conventos carmelitas porque hace referencia a un manuscrito del siglo XVII el cual en su tiempo no llegó a imprimirse y que se llamó Tesoro escondido. Es la única crónica que se utilizó para narrar la historia de los carmelitas descalzos en la Nueva España, a partir de ésta planteamos la importancia de estos objetos dentro de las clausuras tanto de frailes como de monjas, qué valores representaban y qué importancia tenía para los miembros de la orden poseerlos”, señaló Mario Sarmiento, curador de la exposición.

Por ejemplo, las manos de un alma del purgatorio que se exhiben, “servían para adoctrinar a todos los que iban a misa con las carmelitas, para que sintieran un poco el remordimiento de sus culpas, esta pieza estuvo oculta por mucho tiempo”, detalló, en entrevista con La Razón, el historiador.

Explicó que otras piezas que resaltan son algunos fanales —pequeñas vitrinas con niños dios que tienen hechuras de monjas— también salen por primera vez, así como las cartas de Santa Teresa de Jesús, se sabía de su existencia pero que no habían visto la luz de un museo”.

Entre los artistas de la época que crearon estas obras sobresalen el pintor novohispano José de Ibarra, quien tuvo influencias italianas y francesas; el primer director de grabado de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Bernabé Palomino; uno de los máximos exponentes de la pintura novohispana de finales del siglo XVII, Juan Correa; y el último de la dinastía de pintores de la Nueva España conocidos como “los Echave”, Baltazar Echave Rioja, entre otros.

La exposición, que forma parte de las actividades del quinto centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, se conforma por cuatro ejes temáticos: De Ávila a la Indias, que incluye piezas sobre el establecimiento de la Orden de los Carmelitas Descalzos en el Nueva España; Las flores del Carmelo, que revisa el conjunto de significados y simbolismos de la profesión religiosa mediante la indumentaria religiosa y libros antiguos.

También, En el castillo interior: espiritualidad e imagen al interior del Carmelo que destaca el interés de la organización por impulsar la creación de representaciones visuales; y Preciosos relicarios y venerables reliquias la cual aborda la importancia de estas piezas en cristal de roca, madera, cera, cristal, oro, plata y piedras preciosas.

De esta forma, Tesoros escondidos de conventos carmelitas reúne por primera ocasión piezas que se resguardan en los conventos de la época de la colonia, tras un proceso de curaduría que tardó más de un año, que incluyó seis meses de recorridos por los templos para la elección de las obras.