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Foto: Cortesía de Filip Lewin y Woppe

Hay músicas de bondad y amistad, comunión y baile, guidas por el goce y la liberación; músicas que como fractales nos hipnotizan con acordes sanadores, músicas de tolerancia. Así es como Filip Lewin y Woppe, proyecto musical nacido en la Ciudad de México, define la esencia de su trabajo, que transita en un cruce de caminos donde confluyen varias culturas, con el objetivo de recrear en cada concierto una forma de inconsciente colectivo entre los músicos y el público. Y es que a su espectáculo de power cumbia psicodélica también se suman los ritmos afrocolombianos de la puya, el fandango, la champeta y el currulao, así como el rock, el funk y la gnawa africana. Filip Lewin y Woppe ejemplifica lo que conocemos como músicas glocales: músicas de estilo global e influencias locales.

Reinvención, así como improvisación y polivalencias son ejes del proyecto. Por un lado, la agrupación surgió del encuentro entre el belga-colombiano Felipe Deckers Lewin, compositor y guitarrista de otra agrupación colombiana-belga, La Chiva Gantiva, y Camilo Woppe (voz que nombra a los percusionistas, en lengua Ayuuk o mixe) Barrero, percusionista y etnomusicólogo bogotano que radica en México. Se conocieron en diciembre de 2016 en la capital mexicana y coincidieron en la intención de propagar la libre experimentación que confluye entre el trance y el Caribe colombiano, para poner a bailar a los mexicanos.

De esta manera —explica Felipe Deckers—, en la banda se conjuga la simplicidad de los temas con la complejidad rítmica y la inmensa importancia de la capacidad de improvisación de los músicos ejecutantes.

Para este guitarrista, la Ciudad de México representa una nueva puerta en la vida, al ser una urbe que se distingue por ofrecer múltiples oportunidades creativas. La capital se ha reafirmado en los últimos años como un epicentro musical —y cultural— en donde los encuentros y hallazgos sonoros diariamente sorprenden a los más reservados e incautos escuchas. Gracias a ello, Deckers Lewin y Woppe sumaron a su proyecto al baterista venezolano Orestes Gómez y al bajista mexicano Miguel Chuck Rodríguez, quienes desde sus raíces en el hip hop y el jazz inyectan un flujo potente y cálido al sonido de Filip Lewin y Woppe, una propuesta que por su eclecticismo y detalles es única en el panorama musical mexicano.

A finales de 2017, Deckers Lewin visitó Matik Matik, inigualable casa de las músicas creativas en Bogotá, Colombia. Ahí, en versión trío, interpretó las piezas de Filip Lewin y Woppe junto a uno de los más reconocidos bateristas de América Latina, Pedro Ojeda (Romperayo, Chúpame el dedo) y al bajista Nicolás Eckardt. Ese mismo día grabaron un primer EP, con el que Filip Lewin y Woppe está de gira en México este 2018. El repertorio lo conforman los temas de Sebastián Cruz, guitarrista colombiano radicado en Nueva York, junto con improvisaciones y temas tradicionales.

En unos días, Filip Lewin y Woppe actuará en el Foro del Tejedor Roma, para regalar una muestra más de sus alianzas sónicas, ya que por primera vez incorporará el contrabajo en su performance, al invitar al músico noruego Ingebrigt Håker Flaten (The Thing, Atomic, The Young Mothers), más conocido en la escena internacional del free jazz. Al preguntarle a Deckers Lewin qué motivó esta invitación, menciona que

es un sueño poder tocar con un músico de tanta sabiduría y experiencia y que, a la vez, sabe abandonarse a la música simplemente: ese pequeño instante en el que la música habla por sí misma.

Por su parte, al conocer las composiciones de Deckers Lewin, Håker Flaten encontró en su estilo high life, cumbia, jazz y surf, unidos a las increíbles percusiones del grupo, reflejos del mundo que lo emocionan para tocar en vivo ritmos que no suele interpretar. La introducción de Håker Flaten en la música vino de la mano de piezas litúrgicas y después conoció el jazz; junto a Mats-Olof Gustafsson y Paal Nilssen-Love fundó The Thing, con más de veinte años en la escena del jazz escandinavo. Sin embargo, siempre ha estado interesado en los ritmos y las propuestas sonoras que se gestan en África y América Latina, por lo que para él la posibilidad de tocar en vivo con músicos que provienen de estas tradiciones es un sueño hecho realidad. Su admiración por estos ritmos fue, además, impulsada luego de escuchar Colombia! The Golden Age of Discos Fuentes. The Powerhouse of Colombian Music 1960-76, una compilación que lo introdujo en la escena colombiana y lo llevó a conocer a músicos con quienes ha tenido la oportunidad de tocar, como Santiago Botero (Mula, Los Toscos), Jaime Ospina, Ricardo Gallo, Juan David Castaño y Kike Mendoza, entre otros. De ellos admira la capacidad de mantener vivo el sonido tradicional de su país, que considera tan inusual como atractivo.

La reunión de la vitalidad de Filip Lewin y Woppe con Ingebrigt Håker Flaten se antoja peculiar, un plan con el cual también será posible celebrar el año México-Colombia. Sin lugar a dudas, Håker Flaten anexará una buena carga punk la noche del miércoles 25 de julio, junto a la cumbia, el rock, la puya, la champeta y el currulao. Así, pues, escuchar a estos músicos guiados por el embrujo de la contribución y la improvisación será una experiencia que difícilmente se repetirá en México. Con plena conciencia de ello, este acto en vivo será grabado para lanzar un nuevo disco en los meses próximos, lo que hará todavía más singular el íntimo concierto. 

La particularidad de la banda Filip Lewin y Woppe puede disfrutarse en https://filiplewinywoppe.bandcamp.com. Por su parte, Håker Flaten abrirá sus fechas en México con este concierto. Después se presentará en una faceta más experimental en foros como Bucareli 69, Jazzorca, Departamento y el 316.



Zazil Collins (Ciudad de México, 1984) es poeta, ensayista y crítica musical. Autora
de cuatro libros de poesía, entre ellos Junkie de nada (2009) y No todas las islas (2011). Conduce el programa de radio Balalaika, transmitido por Código CDMX, de la Secretaría de Cultura de la ciudad.

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