FMI: impuestos y remanentes de Banxico reducen déficit fiscal

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La transferencia de remanentes del Banco de México (Banxico) al Gobierno federal y un alza en los ingresos por impuestos no petroleros, aunado al aumento de los petroprecios, son los factores que contribuirán a reducir el déficit fiscal en más de uno por ciento del PIB en el país, explicó el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Luego de nueve años de déficit fiscal en el balance primario, para este 2017 el FMI espera que el país alcance un súperavit de 0.5 por ciento del PIB, por arriba del 0.4 por ciento que previamente estimó el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), José Antonio Meade.

Cabe recordar que 2008 fue el último año en el que México reportó un superávit fiscal, es decir, el total de ingresos que obtiene el gobierno federal a diferencia de su gasto, que en esa ocasión fue de 1.4 por ciento del PIB, mientras que el déficit registrado en 2016 fue de uno por ciento, respecto a la economía del país.

En la presentación del reporte Monitor fiscal: lograr más con menos, el director del Departamento de Monitoreo Fiscal del FMI, Víctor Gaspar, expuso que a pesar del entorno económico global, las acciones que ha realizado últimamente el Gobierno federal para reducir el nivel de deuda pública y disminuir el costo de su financiamiento, son “apropiadas”.

El organismo internacional prevé que la deuda pública de México baje casi un punto porcentual para este año, al pasar de 58.1 a 57.2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

Sin embargo, el adeudo nacional sigue estando por arriba del promedio de las economías emergentes, que en 2016 era de 47.4 por ciento y para este año se espera que suba a 48.6 por ciento del PIB.

“El nivel de deuda no es muy alto, desde la perspectiva de estándares internacionales, pero también es cierto que el costo de financiar al gobierno mexicano es relativamente alto”, explicó Víctor Gaspar.

Hay que destacar que la deuda pública de México se incrementó de 53.7 a 58.1 por ciento del PIB entre 2015 y 2016, es decir, una variación mayor a ocho por ciento, por lo que su reducción de un punto para este año “es bienvenida”, dijo Gaspar.

Sin embargo, la deuda pública del país alcanzará los niveles que registraba en 2015 hasta el año 2022, cuando llegue a 54.1 por ciento del PIB, como prevé el organismo internacional.

El representante del FMI indicó que la disminución será positiva para la credibilidad del país ante los mercados internacionales, además de que tendrá un impacto en los costos de financiamiento.

“Vemos que los esfuerzos de consolidación en México están basados en una aproximación integral, basada en actualizar la ley de responsabilidad fiscal, y reducir el nexo entre el déficit fiscal y la deuda pública”, explicó.

Aunado a las modificaciones en política fiscal que ha realizado el gobierno federal, el funcionario del FMI recomendó considerar cambios institucionales más profundos, incluyendo la creación de un Consejo Fiscal independiente, lo cual “aumentaría la transparencia del debate en torno a la política fiscal”.

El organismo indicó que México debe tener un compromiso firme con la consolidación fiscal, para mantener la confianza de los inversores en un entorno financiero volátil, y detalló que un alza rápida de las tasas de interés, la apreciación del dólar ante el peso y una baja en el valor de los commodities lo volverán vulnerable.

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