El 30 por ciento de las mujeres que solicitan la interrupción del embarazo en la Ciudad de México habita en otros estados, según datos de la red de hospitales de la Secretaría de Salud de la CDMX (Sedesa).

La Ciudad de México es la única entidad en el país donde no se criminaliza la interrupción del embarazo, esto ha convertido a la capital en un reducto para muchas mujeres del país que toman esta decisión.

De acuerdo con datos del Sistema de Información de Interrupción Legal del Embarazo (ILE) de Sedesa, entre abril de 2007 y agosto de 2018 se han atendido a 198 mil 906 mujeres, de las cuales 51 mil 861 provenían del Estado de México, que representan el 26.07 por ciento de las mujeres atendidas.

Con frecuencia, a los hospitales del gobierno capitalino también acuden para interrumpir su embarazo, mujeres provenientes de Puebla, Hidalgo, Morelos, Querétaro, Michoacán, Jalisco y Veracruz, o de entidades aún más lejanas, como Sonora, Baja California Sur o Quintana Roo.

Incluso, y aunque la Sedesa no especificó el país de procedencia, hubo 66 casos de mujeres del extranjero que acudieron a la Ciudad de México para interrumpir su embarazo.

Cabe recordar que desde abril del 2007, en la Ciudad de México, la interrupción del embarazo es a libre demanda de la mujer hasta las 12 semanas de gestación, en tanto que a nivel nacional se penaliza, a menos que se acredite que el embarazo es resultado de una violación, que el aborto ocurrió de forma accidental o el embarazo pone en riesgo la vida de la mujer.

En esta imagen de archivo, en el 2007 un grupo de mujeres se reunieron en el Angel de la Independencia donde hablaron a favor de la despenalizació—n del aborto

En este sentido, en el marco de la discusión en el Senado de Argentina sobre la interrupción legal del embarazo, mujeres y hombres marcharon en la Ciudad de México expresando su apoyo a feministas argentinas en pro de la despenalización del aborto, el cual consideran debe ser libre, legal y gratuito.

Foto: Cuartoscuro

Asimismo exigieron durante la marcha, que se legalice este proceso en todo el país, ya que sólo se permite en la Ciudad de México.

Sin embargo, a pesar de la lucha de la “marea verde”, el Senado de Argentina rechazó la ley de interrupción voluntaria del embarazo que aprobó la Cámara de Diputados el 14 de junio pasado.

Mujeres participan en una manifestación en favor de la legalización del aborto, en Buenos Aires, Argentina. Foto: AP

Esta iniciativa planteaba la posibilidad de interrumpir, de forma voluntaria, el embarazo hasta la semana 14 de gestación. El procedimiento debería ser garantizado en todos los centros de salud públicos o privados en un plazo de cinco días.

La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, compuesta por más de 300 organizaciones, presentó la propuesta y después de varios intentos fallidos, este año logró llegar a los legisladores argentinos.

La iniciativa no se podrá volver a discutir hasta el año que viene pero es probable que no se debata de nuevo hasta después de las elecciones de 2020.

ntb