• Tamaño de fuente: A  A  A  A  
Foto: Especial

Hasta el fondo de la rajadura en el muro donde habita, llegan al escorpión las ondas cibernéticas del sacudimiento poético ocurrido en la librería Calders de Barcelona, donde el 29 de mayo Ediciones Sin Fin presentó el libro Respiración del laberinto, del poeta mexicano e “infrarrealista de primera hora” Mario Santiago: “Mario en el laberinto de la estupefacción y la vehemencia, donde el milagro exige la magia a toda prisa”, escribe María Guadalupe Ochoa.

El alacrán viajó en el tiempo hasta el fatídico, terrible y luminoso año de 1985, cuando coordinaba actividades culturales en la Torre del Reloj de Polanco y, entre ellas, se desarrollaba un taller de poesía a cargo de Ricardo Castillo (autor del entrañable Pobrecito señor X). Ahí conoció el arácnido la voz viva y descarnada de Mario Santiago Papasquiaro, nacido José Alfredo Zendejas (Ciudad de México, 1953-1998), fundador junto con el chileno Roberto Bolaño del movimiento infrarrealista allá por mediados de los años setenta. “Mario Santiago era un iluminado, y como tantos iluminados ardió en su propia luz”, escribe Juan Villoro en uno de los ocho prólogos de esta edición.

¿Ocho prólogos? El venenoso abrevia la historia: Respiración del laberinto reúne los prólogos de cada una de las ocho ediciones anteriores realizadas por las editoriales cartoneras de América Latina entre 2008 y 2009 (en Chile, Paraguay, Perú, México, dos en Bolivia y dos en Argentina). Una acción concertada por el escritor y editor mexicano Raúl Silva como reconocimiento a Mario de parte de estas editoriales independientes, artesanales, artísticas, underground y calladamente exitosas en la difusión de las escrituras desplazadas por el mainstream literario. “La poesía debe provocarnos. La palabra debe sacudirnos de nuestra rutina. Y eso es lo que hace Mario Santiago”, escribe Horacio Carvhalo.

La poesía infra sigue escaldando conciencias y continúan las ediciones de sus textos y antologías.

El festejo en la Ciudad Condal es parte de la revaloración siempre en curso del movimiento infrarrealista, pues obviando el desprecio clasista de los doctos, críticos y académicos estilo Gabriel Zaid, la poesía infra sigue escaldando conciencias y continúan las ediciones de sus textos y antologías, así como los estudios y ensayos sobre el aporte de Mario y del movimiento mismo a las letras mexicanas contemporáneas más allá del fenómeno Bolaño. “¡Larga vida a los poemas de Mario, bailando chachachá en la mañana vibrante, cartoneando por el mundo!”, escribe Diana Bellessi.

El artrópodo revive entonces aquellas tardes de encendida poesía en el taller de la Torre del Reloj, sesiones inflamables casi siempre terminadas en alguna cantina de Tacubaya al lado de Ricardo y Mario Santiago, imprevisible granada de mano de la poesía. C

Latest posts by Alejandro de la Garza (see all)

Compartir