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De izq. a der.) Eduardo Lomelí, Enrique Graue, Mónica González, Jorge Volpi y Gerardo Estrada. Foto: Cuartoscuro
De izq. a der.) Eduardo Lomelí, Enrique Graue, Mónica González, Jorge Volpi y Gerardo Estrada. Foto: Cuartoscuro

La autonomía sigue vigente y nos une a todos, permite determinar el rumbo de la institución, para enseñar, investigar y difundir la cultura, afirmó el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Enrique Graue Wiechers, ayer al conmemorar el inicio del movimiento estudiantil de 1968.

Tras escuchar a Gerardo Estrada, integrante del movimiento estudiantil del 68, quien narró los momentos que vivió en aquel momento, Graue recordó la defensa del entonces rector de la UNAM, Javier Barros Sierra y su valor al defender a los estudiantes que participaron en las protestas.

En el auditorio de la Torre de Rectoría, destacó que la fecha sirve también para tener presente el mensaje de Barros Sierra a los universitarios, señalando que ese 30 de julio era un día de luto para la universidad y que su autonomía estaba amenazada gravemente.

El rector Graue recordó el 30 de julio, cuando hace media década se dio el bazucazo que derribó la puerta de la Prepa 1 de la UNAM en San Ildefonso e inició una represión de libertades y acciones contra la autonomía de una de las principales casas de estudios.

El movimiento del 68 comenzó con la incomprensión y rigidez de las estructuras  sociales y gubernamentales; cuando los jóvenes sintieron la necesidad de la libertad, de cambiar, de expresarse y aspirar a un mundo distinto, expuso.

Citó parte del mensaje en el que el entonces rector exigió que la autonomía de la UNAM fuera respetada por todos y no ceder a provocaciones: “La universidad es lo primero; permanezcamos unidos para defender dentro y fuera de nuestra casa las libertades de pensamiento, de reunión, de expresión y la más cara: nuestra autonomía”.

Graue Wiechers recordó que el movimiento estudiantil continuó y tuvo un desenlace trágico, por ello, en conjunto con los rectores y directores de las casas de estudio involucradas en el movimiento del 68 conmemorarán los eventos y harán  los balances necesarios de su importancia histórica.

El 30 de julio es recordado como el inicio de la jornada de protestas, también fue la primera ocasión en que el ejército intervino en el movimiento.

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