Kumiai

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Héctor León/todocultura@prodigy.net.mx

Santo Tomás toma la bandera de innovar con nuevas uvas y ensambles en el mercado de los vinos. Así como otras casas nacionales, experimenta con su proyecto Kumiai: la trilogía de vinos Yago, Furvus y Vultus.

Las fiestas de La Vendimia 2009 fueron el escenario para presentar estos tres vinos de Santo Tomás, que sin duda darán mucho de qué hablar.

El proyecto se denomina Kumiai. En honor a las etnias que habitaron esta región de Baja California prodigiosa en vides, así mismo cada vino toma un nombre característico de estos grupos étnicos. Las etiquetas emulan las escrituras arcaicas de las mismas.

Con siete años de maduración, el proyecto, donde los empresarios de Santo Tomás y etnólogos unen pasión y dedicación para crear estos caldos singulares, experimenta con nuevas uvas.

Para esto, en la empresa ya existen varios plantíos donde se tienen, al menos, 60 especies de uvas para la exploración vinícola.

Santiago Cossío, Laura Zamora y Juan Pablo Núñez, los padres creadores, fueron los encargados de obtener estos vinos. El toque de Laura Zamora, primera enóloga de México que está a cargo de una bodega tan importante, es ya toda una referencia para los vinos por el caudal de medallas que ha obtenido con sus productos a nivel internacional.

Por su parte Santiago Cossío y Juan Pablo Núñez, empresarios y enólogos, se unieron a Zamora para dar salida a esta inquietud de experimentar con nuevas mezclas o ensambles, que lleva por nombre el proyecto Kumiai.

Panorama mexicano

A un proyecto de esta magnitud le vendría muy bien ya contar con la denominación de origen, inexistente en México pero que es urgente abordar.

• ¿Ya es tiempo de que México cuente con un órgano regulador de vinos? Los vinicultores todavía están escépticos sobre el asunto, por lo que el recién creado Consejo Consultor de Vinícolas de México tendrá que incluirlo de manera urgente en su agenda.

• El debate sobre el vino adolece de profundidad. Pero lo que es un hecho es que los gravámenes fiscales para con el vino mexicano hacen que éste llegue al consumidor con altos precios, en comparación con el costo de caldos extranjeros en las tiendas. Es decir, que el vino nacional tiene un gran mercado hacia el exterior, es cotizado, pero al interior está sobrevaluado.

• El vino nacional aún no encuentra una uva que lo identifique. Como la Tempranillo para España, la Cabernet para Francia, la Tanat para Uruguay, la Malbec para Argentina o la Carmenere para Chile. ¿Tal vez la Syrah?, que ha sido adoptada por Australia y Sudáfrica como su bandera vinícola; o la ¿Petite syrah?, que ha dado resultados en algunos caldos mexicanos.

fdm

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