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Catedral. Foto: Especial
Catedral. Foto: Especial

Tras el desplome de La Esperanza, hace un año por el sismo del 19 de septiembre, tuvieron que ser removidas La Fe y La Caridad, como si se tratara de una predicción, las estatuas de la Catedral Metropolitana quedaron en el suelo, así como el ánimo de muchos ciudadanos que siguen viviendo en albergues tras perder sus casas.

Así lo comprobó La Razón, ayer en un recorrido. En la entrada de las oficinas del recinto pueden observarse dos partes de La Esperanza, cubiertas de espuma de polietileno y sobre una base de madera. Sólo están acordonadas.

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Por su parte, La Fe y La Caridad están al descubierto y acordonadas, unos pasos más adelante. Se pueden apreciar las fisuras y daños que presentan. Aun así, las tres esculturas pasan desapercibidas por quienes acuden a realizar trámites o pedir informes en las oficinas de la Catedral.

Lo anterior a pesar de que la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), informó en un comunicado el pasado 14 de septiembre, que la Catedral fue atendida de forma inmediata tras el sismo y que a finales de este año e inicios de 2019 se concluirán los trabajos de restauración.

“El informe oficial dice que no se ha hecho nada, de una forma muy elegante, esa es la realidad, no se ha hecho nada. Después del sismo se tuvieron que hacer acciones preventivas urgentes, como fue bajar las tres esculturas que fueron dañadas… Tampoco hubo un mantenimiento constante de las mismas”, explicó a La Razón el padre y director de la Comisión de Arte Sacro de la Arquidiócesis de México, José de Jesús Aguilar Valdés.

En contraste al informe oficial, que incluye un dictamen de “habitabilidad” elaborado por Protección Civil, asegura una “afectación moderada” en el inmueble, éste permaneció un año con daños significativos en el campanario.

“Hay separaciones entre las piedras que sostienen los campanarios, por lo que fue necesario inyectar material para rellenar este tipo de grietas entre las estructuras, para que se consoliden las torres. Se logró poner un andamio para sostener todo. Pero apenas, a inicios del mes de septiembre se comenzó la inyección de material en esta zona de la Catedral”, dijo el Padre, quien también documentó imágenes en diciembre de 2017, a través de YouTube, para denunciar el estado de abandono del inmueble.

“Hice un video que se llama: Me dueles Catedral, en el que se muestra cómo algunos sacerdotes y autoridades locales permitieron que el monumento ya tuviera un estado lamentable con cables eléctricos por todas partes, extinguidores caducados, entre otras cosas más”, señaló.

El director de Arte Sacro de la Arquidiócesis de México explicó que un año después y sólo con motivo de los festejos patrios se atendió sólo de forma preventiva el estado del campanario de la Catedral.

Aunque la Catedral Metropolitana es la más grande de América Latina y figura como Patrimonio de la Humanidad desde 1987, recibió una atención lenta y sólo preventiva, según el padre José de Jesús Aguilar, quien calificó las acciones de la Dirección General de Sitios y Monumentos como “mínimas”.

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“En este año solamente se arreglaron las rejas del atrio con un costo menor, solamente se “enderezaron” y se acabó, todo esto porque no hay presupuesto para la cultura, en la Catedral no se ha hecho nada más. Ni siquiera la reparación de una imagen del Señor de la Columna que se destrozó… Una cosa mínima, sin embargo, a finales de este sexenio parece que no hay presupuesto, aunque el informe oficial dice ‘a finales de este año y a inicios del otro se podrán lograr (las restauraciones)’ esperamos que no se quede sólo en una promesa”, concluyó.

  • El Dato: En febrero de este año se realizó el retiro de las esculturas La Fe y La Caridad, para su evaluación y restauración; sin embargo, están en el olvido.

Con información de Adriana Góchez