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El pequeño Leonardo, de ocho años, con una enfermera durante su terapia de rehabilitación. Foto: Especial
El pequeño Leonardo, de ocho años, con una enfermera durante su terapia de rehabilitación. Foto: Especial

A un año del sismo del 19 de septiembre de 2017, Leonardo, quien fue uno de los niños sobrevivientes del colegio Rébsamen, continúa su etapa de recuperación, luego de que una loza cayera sobre sus piernas, obligándolo a estar varios meses en recuperación.

En entrevista para La Razón, Janine Quintero, madre de Leonardo, aseguró: “Leo se encuentra cada día mejor, se ha recuperado mucho, aunque aún tiene problemas. Sigue con sus terapias de rehabilitación por las mañanas y por las noches, ya que aún tiene problemas en su pierna izquierda”.

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A pesar de que la pierna izquierda aún le provoca molestias, Leo ya hace su vida normal en la escuela, juega fútbol y hace sus rutinas diarias como cualquier menor normal; pues su familia se ha encargado de no recordar el tema.

“Aquel 19 de septiembre nos enteramos de que el Rébsamen se había caído, yo iba manejando e iba por Leo; llegó mi esposo antes y encontró a dos de mis hijos, pero a Leo no. Nos enteramos que se cayó el edificio de los segundos grados y nos espantamos. Llegó la Secretaría de la Marina y tomó el control, fue como a las 20:00 horas cuando lo encontraron”, indica la madre.

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En el Hospital de la Marina de Tlalpan estuvo hospitalizado del 19 de septiembre hasta el 20 de octubre y cuando terminó el riesgo, de inmediato fue dado de alta; sin embargo, Leo comenzó la difícil recuperación porque al no mover sus piernas, tuvo que aprender a caminar de nueva cuenta.

“Me lo entregaron aun delicado porque no controlaba muy bien los esfínteres, me lo dieron con pañal. El verdadero problema de Leo fue en sus piernas porque por el peso de la construcción le debilitó la circulación y varios de sus órganos se empezaron a dañar”

Madre de Leonardo

Pese a ésta situación, a Leo, como lo llama cariñosamente su familia, lo inscribieron en otra escuela cercana para que no perdiera el año y al inicio, cuenta su madre, asistió en silla de ruedas ya que no podía sostenerse en pie, y fue hasta enero que el niño comenzó a dar sus primeros pasos.

“No ha sido nada fácil porque la rehabilitación es tres veces por semana, en la tarde y en la noche. Leo ya se encuentra casi al cien por ciento, hasta parece que no le pasó nada, incluso ya entrena con el Club América, pero solamente la pierna izquierda está en rehabilitación”, indica la madre del menor.

Luego de siete operaciones en la pierna izquierda, Leonardo ve la vida de diferente manera y el sismo del 19 de septiembre sólo le dio fortaleza para retomar su vida y salir adelante, pues a sus ocho años de edad y en su tercer año de primaria, tiene una vida por delante que sus familiares están agradecidos por tener.

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Luego del terremoto de 7.1 grados en la escala de Richter que sacudió la Ciudad de México el 19 de septiembre de 2017, justo 32 años después del terremoto de 1985, el Colegio Enrique Rébsamen fue una de las estructuras más afectadas por situarse en la zona de Tlalpan que también fue una de las más dañadas.

Informes oficiales aseguran que en la escuela fallecieron 26 personas, 19 de ellas eran niños.

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Durante las labores de búsqueda y rescate, el Presidente de México, Enrique Peña, acudió al lugar para tener de primera mano la información de los mandos militares, sin embargo a pesar de los esfuerzos, decenas de niños no lograron salvarse de la caída de la escuela que cimbró a toda una nación.

A 12 meses de la tragedia, la dueña del inmueble, Mónica García Villegas aún permanece prófuga y es buscada en más de 90 países, gracias a una ficha de la Interpol. Aunque el caso sigue abierto, las primeras indagatorias indican que el Rébsamen operaba con registro falso, además, peritos aseguran que el edificio colapsó por el excesivo peso que se le añadió al inmueble.

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