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Merkel llega a Québec, el pasado 8 de junio. Foto: AP

La canciller alemana, Angela Merkel, alertó ayer contra toda respuesta “unilateral” en materia migratoria, en medio de las fuertes presiones para que dé un giro restrictivo a la política de asilo, tanto en Alemania como en Europa.

El dato:

  • Afd entró por primera vez en el Bundestag con un discurso xenófobo y antiinmigración que reportó 13 por ciento de los votos en septiembre.

“Ningún país puede cambiar unilateralmente las reglas de asilo en la Unión Europea”, manifestó la líder alemana en una comparecencia con su homólogo austríaco, Sebastian Kurz, de visita en Berlín para preparar la próxima cumbre de la UE y la presidencia de turno comunitaria que corresponderá a su país a partir del 1 de julio.

Ambos líderes aludieron una y otra vez a la necesidad de Europa de mostrar “cohesión” y “fortaleza”, frente a la “situación difícil” -en palabras de Merkel– que se vive a escala global.

Asimismo, coincidieron en el objetivo de “reforzar las fronteras exteriores de la UE” ya que, según Kurz, solo si se logra detener las corrientes migratorias hacia Europa se podrá garantizar “la pervivencia de una Europa sin fronteras internas”.

Fuera de estos objetivos compartidos, Merkel y Kurz evidenciaron de nuevo sus disensos hacia el rumbo que, a su parecer, debe adoptar la política de asilo, ya que mientras Kurz defendía esa orientación más restrictiva, la canciller recordó el deber de seguir prestando “auxilio” a quien lo precisa.

La reunión de trabajo entre los dos líderes se enmarcaba en las rondas de consultas para la próxima cumbre de la UE, a finales de junio, y ante el semestre en que Austria ejercerá la presidencia de turno comunitaria.

La alianza de Gobierno entre el Partido Popular Austríaco (ÖVP) de Kurz y el ultraderechista Partido Liberal (FPÖ) no sólo está más cerca de las posiciones duras en política migratoria de otros países centroeuropeos, como Polonia y Hungría, sino también del ala más derechista del bloque conservador de Merkel.

Berlín fue escenario este martes de las fuertes tensiones internas en su gran coalición de gobierno alrededor de la política migratoria.

El origen de las presiones procede de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), partido hermanado a la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller, que ya en la legislatura anterior exigió, sin éxito, a Merkel la imposición de un límite a la llegada de refugiados.

La reclamación de restricciones a la política de asilo cedió en la medida en que se redujo la llegada de nuevos peticionarios de asilo a Alemania, que desde 2015 ha acogido a 1.3 millones de refugiados.

UE quiere triplicar gasto para extranjeros

La Comisión Europea propuso ayer triplicar el presupuesto europeo consagrado a una mayor protección de las fronteras de la Unión Europea (UE) y a la migración, dos de sus prioridades para el futuro Marco Financiero Plurianual (2021-2027).

De los 15 mmdd para el período 2014-2020, el ejecutivo comunitario propone pasar a 36 mil 900 millones de dólares para enfrentar los retos de la migración, que puso de relieve la reciente crisis migratoria.

Bruselas destinará 60 por ciento de esta partida a la protección de las fronteras. Parte del monto está destinado a enfrentar la expansión de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas, cuyo personal pasará de mil a 10 mil personas.

Asimismo, la Comisión propone crear un fondo de 11 mil 300 mdd para la gestión de las fronteras.

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