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El Presidente electo esperando abordo del avión. Foto: Daniel Aguilar, La Razón
El Presidente electo esperando abordo del avión. Foto: Daniel Aguilar, La Razón

Al presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, le tocó padecer lo que a miles de personas en los aeropuertos. Su vuelo tuvo un retraso de casi cinco horas.

El vuelo del tabasqueño Vivaerobus VB3487 de Huatulco, Oaxaca, a la Ciudad de México, estaba programado para despegar a las 17:20 horas; sin embargo, debido a las fuertes lluvias que se presentaron en la capital del país, y que generó un retraso en el tránsito aéreo del Aeropuerto Internacional Benito Juárez, despegó  hasta las 22:00 horas.

Entrevistado por los reporteros que cubren la fuente, Obrador aseguró que el contratiempo no lo hará cambiar de opinión acerca del avión presidencial.

“Yo estoy relajado, relajado, relajado; no por esto voy a cambiar de opinión, me daría pena; se me caería la cara de vergüenza subirme a un avión lujoso en un país con tanta pobreza”, añadió.

Además, explicó que este jueves tiene un evento público en Ciudad Juárez, Chihuahua, al que acudirá aunque llegue desvelado.

“El poder es humildad, nada de fantocherías, por esto pasan muchas personas, iré a Ciudad Juárez mañana”, señaló en torno a su próxima viaje como parte de la gira de agradecimiento que inició hace unos días.

López Obrador recordó que en México hay millones de personas que nunca se han subido a un avión y no se quejan cuando se trasladan en camión por horas cuando quieren ir a otro estado:  “esa es la otra realidad, no hay que quejarse”.

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