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Foto: Especial

Una de las obras más polémicas del periodo del Romanticismo, Los caprichos de Goya, llegaron al Palacio de la Escuela de Medicina, sede del Museo de la Inquisición, institución a la que el pintor y grabador español Francisco de Goya (1746-1828) criticó a través de su arte.

Se trata de una serie de 80 grabados de finales del siglo XIX, que por primera vez se presenta de manera completa en México, gracias a la Fundación Dancing for the Millennium Gols. La serie que representa una crítica de la sociedad española de finales del siglo XVIII, sobre todo a la nobleza y el poder que  el clero ejercía sobre la sociedad.

A través de las escenas representadas, Goya compartía sus reflexiones sobre las fisuras de la estructura sociopolítica de la época, las divisiones de clases, el sistema de valores fundamentado en las costumbres y la tiránica opresión religiosa.

  • El Dato: Los caprichos es la primera de cuatro grandes series de grabados que realizó Francisco de Goya entre 1746 y 1828.

Pilar Sedano, curadora y directora de restauración del Museo del Prado y del Museo Reina Sofía de Madrid, comentó que existen varias impresiones de estos grabados, a partir de 1799, año de la primera impresión.

“Hay un momento en el que se vuelven a guardar estos grabados, pero a finales del XIX y principios del XX aparecen nuevas impresiones”, dijo la curadora quien agregó que las obras expuestas son del año 1905 y agregó que existe una serie más de los años 30.

Indicó que la exposición de divide en tres apartados: el primer grupo, exhibe grabados que conservan la estética de los últimos dibujos para tapices; con escenas de majas y amoríos, de matrimonios por conveniencia y la figura de la Celestina.

Mejor es holgar
Mejor es holgar. Foto: Especial

En un segundo grupo, se presenta el mundo desde el punto de vista del escepticismo y la sátira, la cual es enfatizada despiadadamente creando personajes bestiales; mientras que el último apartado, corresponde a los delirios y a los monstruos, las brujas y los duendes.

De acuerdo con Pilar Sedano, los grabados siguen tan vigentes, toda vez que Goya siempre estuvo en contra de los abusos y de la ignorancia, que prevalece hoy en muchas partes del mundo.

“A la iglesia le interesa que la gente creyera en estos temas, y en la superstición, quería una sociedad menos inculta y Goya estuvo en contra de ello, por eso está vigente, porque estuvo en contra del abuso del poder, y de los poderes”, señaló.

Convencida de que para Goya la ignorancia, era el elemento de dominación, consideró que la sociedad de hoy necesita de cambios y apostar por la educación.

Es de mencionar que la Pinacoteca Virreinal del Palacio de la Escuela de Medicina, sede que en el siglo XVIII albergo la Santa Inquisición en México, es el espacio donde se presentarán estas obras hasta mayo próximo.

Goya tuvo una fuerte relación con los ilustrados, con quienes compartía reflexiones sobre la sociedad. Este grupo era contrario al fanatismo religioso, a las supersticiones y a la Inquisición, quería leyes más justas y un nuevo sistema educativo.

Goya era consciente del riesgo que corría con estas láminas debido a las temáticas que expresaban.

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